jueves, 17 de septiembre de 2020

OFICINAS VIRTUALES Y/O POR HORAS: UNA EXCELENTE ALTERNATIVA ANTE LA CRISIS SANITARIA




En línea con el artículo anterior, hoy voy a plantear una solución que me parece ideal para los profesionales y empresarios de nivel medio que se han visto golpeados por la pandemia: las oficinas virtuales y/o por horas.

Me explico: La emergencia sanitaria nos afecta a todos. Y poco a poco estamos acomodándonos a la nueva situación. Algunos podemos teletrabajar en casa sin mayores problemas. Pero a otros les es manifiestamente imposible y no siempre por causa de los hijos pequeños, sino de los arcangélicos infantes del departamento contiguo. Por otro lado, es del todo inconveniente celebrar reuniones de negocios en el propio domicilio. En estos casos hay que buscar espacios idóneos que permitan respirar un aire más profesional siquiera de vez en cuando.  Tomando en cuenta que hay centros empresariales de primer nivel y que están al borde de la ruina por la caída de los alquileres, creo que se puede hacer una mixtura que beneficie a todas las partes interesadas. Y las oficinas virtuales y/o por horas me parecen una alternativa excelente.

Pero vayamos por partes. ¿Qué es una oficina virtual? Es un sistema mediante el cual el cliente cuenta con una serie de servicios básicos como dirección comercial, línea telefónica privada, recepción de documentos y de llamadas, fotocopiado... sin utilizar el espacio físico de la oficina en sí, pero con opción de alquilarlo por un determinado número de horas en caso de ser necesario. Con la seguridad, prestancia y tecnología de punta ofrece un centro empresarial.  Al principio se le ideó a manera de coworking, es decir, un ambiente amplio y abierto, donde podían confluir los usuarios, que entraban y salían al concluir el tiempo pactado para trabajar.. Otros - como fue el caso de  Doomo Oficinas SAC (1) - se adelantaron a la pandemia e idearon una variante que contemplaba los espacios privados para dos, tres o más personas -según fuera el requerimiento- y con todos los servicios arriba mencionados, incluyendo luz, mantenimiento, vigilancia y licencia comercial (2).  Esta segunda modalidad se impone, dada la pandemia de marras. A no dudarlo.

Desde hace casi dos años empecé a intermediar este tipo de alquileres.  Y con mi socio hice uso del sistema en enero del 2019 y arrendamos por horas una oficina de Doomo (2).  Me pareció fabuloso, en especial por el silencio monacal que disfrutamos con solo cerrar la puerta. ¡No podía creer que estuviéramos en la mismísima Av. El Derby, donde tanto padecí la tortura de los ruidos molestos! A esto agréguese la internet de banda ancha, el aire acondicionado regulable en cada ambiente, el mobiliario ergonómico y los litros de café que podíamos servirnos gratis. Y lo que más me ha  gustado de estas oficinas en particular es que son  espacios privados dentro de uno amplio, es decir, módulos independientes separados por mamparas de vidrio y totalmente amoblados, que dan calidez y privacidad al mismo tiempo.  También cuenta con sala de reuniones, directorios y salas de eventos, amén de otras áreas comunes como cafetería, comedor, gimnasio, bar inglés... que serán reabiertos una vez superada la emergencia sanitaria.

Convengo que todos estamos acostumbrados al arrendamiento tradicional, pero es preciso adaptarse, más todavía si se trata de la supervivencia de los arrendadores y la apremiante necesidad de reducir costos por parte de los arrendatarios. Y si desde antes de la pandemia ya se había establecido el sistema de las oficinas virtuales y/o por horas, ¿a qué esperar para hacer uso de él a gran escala?  Adviértase que, aunque sea a disgusto, ya hay centros empresariales que han comenzado a habilitar sus ambientes para esta nueva modalidad. ¡Hasta los hoteles la están ofreciendo para afrontar la crisis!  A las pruebas me remito: Si quieren ver lo que ya estaba generalizándose en otros países y mucho antes de la pandemia, solo tienen que hacer click aquí.

Toda situación nueva requiere tiempo para amoldarse, mas no olvidemos que ya han pasado seis meses desde que se declaró la cuarentena. Y esto va para largo. Si bien con un poco de orden en casa se puede teletrabajar tranquilo, hay actividades y labores totalmente inapropiadas para el entorno doméstico. Visto así, no cabe esperar tanto para decidirse. ¿Queréis laborar en paz y sin niños pequeños al lado, siquiera unas cuantas horas a la semana? ¿Requerís de un domicilio netamente comercial y un servicio profesional de recepción de llamadas? ¿Necesitáis minimizar costos, manteniendo una excelente imagen empresarial ante socios y clientes?  Pues les invito a contratar ya los servicios de las oficinas virtuales y/o por horas . Conste que Doomo es una alternativa ya probada. ¡Les animo a tomarla!

Como siempre, espero sus amables intervenciones en este blog o en Facebook.


Notas aclaratorias:
(1) Trabajo con ellos hace casi dos años.
(2) Hay paquetes desde US$ 60.00 mensuales, incluido IGV.


jueves, 27 de agosto de 2020

¡VOY A ENLOQUECER SI SIGO TRABAJANDO EN CASA!!!



Teletrabajo-complicado


Amables lectores, indudablemente la pandemia de marras ha traído consigo un sinfín de situaciones imprevistas. La primera y más trágica de ellas: tener a los hijos en casa veinticuatro horas cada día.  La segunda: el home office obligatorio. Las cuarentenas son molestas por lo limitantes, pero el valor agregado a las mismas es la alborotada presencia infantil.  Porque no  me negarán que son las arcangélicos vástagos quienes están terminando de destrozar los ya alterados nervios parentales, haciendo más insufrible el encierro. La imagen que encabeza el post es los suficientemente elocuente. Y elocuente es también lo que escucho - más bien leo- aquí y allá, de manera directa o indirecta: 

¡Voy a enloquecer si sigo trabajando en casa!!!

No sé si debí nacer en la Edad Media o simplemente estoy fuera de foco. El hecho es que en mis tiempos idos los niños pequeños también permanecíamos confinados veinticuatro horas cada día con una madre a tiempo completo, pero que ejercía diligentemente su propio trabajo como ama de casa. Y conste que tengo recuerdos desde los tres años de edad, tiempo en que mi padre participaba activamente en la política. No existían guarderías, de manera que hasta los seis años -edad en la que iniciábamos la etapa escolar- no salíamos a la calle, salvo en momentos señalados,  y nunca sufrimos ataques de claustrofobia por ello. Comíamos lo que se nos ponía en la mesa. Y si alguno soltaba un no me gusta la comida, la madre en el acto le hacía callar con un ¡no te he preguntado si te gusta!  Ni por asomo osábamos interrumpir a mamá o papá en el trabajo, fuera profesional o doméstico. Correteábamos y jugábamos en espacios asignados. ¡Y pobres de nosotros si teníamos la osadía de asomarnos sin permiso cuando venía una visita! La inocencia infantil era respetada y los pequeños no escuchaban conversaciones de los mayores (1).  La televisión tenía un horario fijo. A las 9:00 pm todos íbamos a dormir. Y sanseacabó. Y todo esto en un departamento piso muchos más amplio que los de ahora, cierto. Solo que no se nos permitía estar en lo que hoy llamaríamos área social: hall, sala y comedor. Nuestros juegos se efectuaban en un patio largo que unía cocina con lavandería, así que el espacio infantil era bastante restringido.  ¡Y éramos cinco hermanos! Bueno, cuatro y un bebé - mi hermano Andrés- a partir de 1965.  

¡Qué épocas aquellas!  ¡Los tiempos cambiaron!, me dirán mis lectores. Y yo digo que no. No cambiaron los tiempos: Cambiaron las personas. Y cambiaron las personas porque cambió la educación. Y cambió la educación porque cambiaron las exigencias y las redujeron al mínimo. Y ahora en esta crisis global pagamos las consecuencias de tal desatino. ¿Qué hacer entonces?

Vistas las circunstancias, creo que en lugar de lamentar amargamente por lo mal que va el mundo, resulta más saludable armonizar lo bueno de ambas épocas, rescatando las sanas costumbres del pasado y asumiendo los avances del presente. Antes había autoridad parental y hoy son los niños los que imponen sus reglas a punta de chillidos y pataletas. Antes no había internet  y hoy se recurre a esta para trabajar y cursar los estudios escolares y universitarios. Hasta el pasado mes de marzo las viviendas eran poco menos que hoteles, donde padres e hijos solo pernoctaban luego de largas jornadas de estudio y trabajo fuera de casa; y ahora padres e hijos permanecen juntos y encerrados debido a la pandemia. Es vital, entonces, una reestructuración de roles y patrones de comportamiento dentro del Hogar, pues de otra manera no solo peligra la salud mental, sino el sustento diario. Concentrémonos en este último. Por eso me permito sugerencias puntuales, en particular para quienes son trabajadores dependientes. Y si a alguno le parezco retrógrada y dictatorial, solo me resta acotar que todos son libres de pensar lo que les plazca, así como yo de escribir lo que escribo.

1. Organiza tu Hogar. Entendamos esto: TÚ ERES EL ADULTO, no tus hijos, salvo que ya se valgan por sí mismos. Es a ti  a quien corresponde poner las reglas, no a ellos. Y aun siendo mayores de edad, si viven contigo han de respetar tu normas. No olvides que La Familia es la primera escuela de virtudes sociales (2). No tienes derecho a exigir que la sociedad funcione si tu casa es un caos. 

 El Decálogo del Desarrollo señala como prioridades el Orden y la Limpieza. Esto rige para personas y espacios. Y supone un horario para levantarse y acostarse, para el estudio y trabajo on line, para los quehaceres hogareños compartidos y para el esparcimiento. Con mayor razón por los riesgos de contagio, es vital que asignes roles de responsabilidad a tus hijos, acordes a su edad.  El que tengan que traer el desinfectante, rociar el alcohol en las manos de sus padres, tender sus camas, pelar zanahorias, recoger la basura, etc. le hará experimentar que son parte activa de la organización familiar. Fatal equivocación es convertirlos en parásitos domésticos que solo saben estorbar. La foto de arriba representa muy bien la educación que convierte a los hijos en monstruos de egoísmo.

2. Organiza tu espacio de trabajo. Y que este sea sagrado y vedado para los niños pequeños. Papá y mamá están trabajando ha de ser frase tajante que marque los límites. ¡Y no me salgan con que los angelitos se van a traumar! ¿Acaso se les permite molestar durante la escena cumbre de la telenovela (3) o la final de la Champions??? Es más: justamente por su seguridad personal ante las instalaciones eléctricas y sanitarias del inmueble, es necesario que el niño entienda que hay lugares en los que no le está permitido transitar. De hecho la misma cuarentena ha traído a colación este concepto.

Un error muy común que veo en las fotos que representan el home office es la madre o el padre digitando la laptop con una criatura en el regazo. ¡Qué forma tan absurda de enseñarle a respetar el trabajo adulto! Seamos realistas: Nadie puede concentrarse en su trabajo profesional teniendo un bebé en brazos. Al final malcrías al hijo, echas a perder tu trabajo y acabas con los nervios hechos paté, con el agravante de que una labor profesional mal hecha puede traer como consecuencia que pierdas el empleo. Mientras estás teletrabajando, ninguna persona debería estar a tu alrededor, salvo que sean adultos que estén lo suyo sin estorbar, o bien un hijo ya mayorcito haciendo sus tareas. 

¿Y cuál es el lugar apropiado? Eso lo tendrás que ver de acuerdo al lugar donde vives. En El Derby yo me sentaba en el sofá de la sala y colocaba mi notebook en una mesa plegable. En el departamento donde resido ahora tengo un escritorio dentro de mi habitación. Y si cierro mi puerta, bien saben Carlos y la propietaria que no estoy para nadie, menos si he avisado que tengo webinar o atención virtual a clientes. Igual ocurre cuando ellos cierran las suyas.

 3. No permitas que  cuarentenas y toques de queda relajen el decoro. Esto valga para la vestimenta y los modales. Hay quienes creen que estar "entre casa" da luz verde al descuido y la vulgaridad. Todo el día están en pijama, no se afeitan o no se arreglan, no tienden sus camas, dejan ver on line ropa y trastos tirados aquí y allá  ¡y hasta toman sus alimentos en plena reunión virtual con extraños! ¿Qué es esto??? ¡El Hogar no puede convertirse en un antro bajo ningún concepto! Báñate a diario, como lo hacías antes de la pandemia, cepilla tus dientes luego de cada comida, ordena tu habitación y siéntate frente a la computadora solo cuando todo esté limpio y en su lugar. Que otro tanto hagan los que residen contigo. Usa ropa cómoda, pero decente. No descuides nunca tu presentación personal. Ten tu mesa de trabajo con todos los útiles de oficina a la mano y en un solo organizador, que para esto hasta los vasos de Starbucks sirven. 

4. Silencia los grupos de Whatsapp, Facebook y otras redes sociales, al menos mientras teletrabajas. Yo no entiendo cómo pretenden guardar la calma aquellos que reciben y envían mil notificaciones por minuto. ¿Y cuál es el contenido urgente?  Que si la modelo tal fue encontrada in fraganti con el futbolista cual, que el amigo preparó una parrillada en su casa de playa, o que el Dr. Frankensteinfurter ha descubierto por fin la vacuna anticovid... A diario la red se congestiona irresponsablemente con una requetefila de videos, noticias falsas, mensajes divinos y augurios del fin del mundo. ¿Cómo no enloquecer con un mejunje así??? 

Yo he optado por utilizar el WhatsApp y Facebook exclusivamente para asuntos de trabajo. Abomino el uso frívolo de los medios virtuales y no permito que llenen mis bandejas con trivialidades. Incluso tengo el celular en modo de vibrador y no percibo sonido alguno ni siquiera en las llamadas. No te pido que hagas algo similar, ya que las redes tal vez sean tu único ámbito de esparcimiento; pero sí que en aras de tu paz mental dejes de estar pendiente del último tweet que publicó tu vecino. Silenciar los grupos es facilísimo, ya que las redes tienen mecanismos para ello. La dispersión es el peor enemigo de la concentración. No lo olvides.


5. Cuida tu alimentación e higiene mental. Ingiere los nutrientes que necesita tu cuerpo y bebe mucha agua.  Piensa que es el momento ideal para que tus hijos pequeños perciban que es preciso comer lo que alimenta, independientemente de que nos guste o no. ¡Y quién mejor que tú para darles ese ejemplo! Siéntate a la mesa con tu familia sin portar el celular y no permitas su uso mientras toman los alimentos. Ahora con la pandemia no hay excusas para no comer juntos. Si tú y los tuyos son creyentes, dirige la oración de acción de gracias antes de tomar los alimentos. Y no sigas hablando del trabajo o mencionar temas desagradables sobre la situación actual. ¡Mira tú que el mismísimo Don Vito Corleone jamás hablaba de negocios en la mesa ni frente a los niños! (4) 

Sal a caminar solo o acompañado, guardando las medidas de seguridad sanitaria. Si decides trotar, hazlo con cuidado, ya que estarás aspirando el aire viciado por partida doble debido a la mascarilla. Unos ejercicios de estiramiento te evitarán el dolor de espalda por las largas horas frente a la computadora. Dicho sea de paso, no es bueno que estés frente a esta dos horas y sin levantarte del asiento. Selecciona los noticieros menos sensacionalistas, tanto en la televisión como en Google. Y si ves algún programa de televisión, que no acreciente tus tensiones ni exacerbe tu agresividad. Toma en cuenta que hoy más que nunca precisamos buscar aquello que nos calme y alimente nuestra esperanza en un futuro mejor.

Finalmente, no me queda sino recordarte que esta pandemia no se irá tan fácilmente. La realidad es como es y solo nos resta adaptarnos. Mas no debemos permitir que nos robe la esencia de nuestras vidas. A pesar de todas las dificultades, hoy tienes a tu lado veinticuatro horas cada día  a quienes probablemente habías descuidado antes de la pandemia:  TUS SERES QUERIDOS. Dicen que el Nuevo Orden Mundial busca desaparecer la institución familiar y que el Covid-19 ha sido fabricado ex-profeso para ello. Sea cual fuere la verdad de todo esto, de nosotros depende que salgamos de esta crisis fortalecidos como Personas y como Familia.


¿Estás de acuerdo conmigo? Te invito a manifestarlo en este blog o en Facebook.


Notas aclaratorias

(1) Esto en líneas generales. No se está negando los terribles casos de abuso perpetrado por criminales.
(2) Benedicto XVI nos lo recordó en reiteradas ocasiones.
(3) Cuando Ligia Elena le dice a Luis Felipe que espera un hijo de Carlos Alfredo. Pero que está tan enamorada de Juan José, que se va a casar de blanco y por la Iglesia con Alberto Javier, desafiando las iras de Andrés Gilberto.
(4) Escena de la película El Padrino, minuto 5:06. Hacer click aquí



domingo, 16 de agosto de 2020

REFLEXIONES EN CUARENTENA (5)





¡Ave María! ¡Cómo pasa el tiempo! ¡Son más de tres meses desde que escribí la última vez!

Interrumpí estas Reflexiones en cuarentena por dedicarme a preparar el webinar que di el pasado 28 de mayo. Luego estuve -y sigo- con las campañas publicitarias y las atención on line a clientes. Encima dicté un taller titulado Medios virtuales: bendición, no obstáculo, dirigido a agentes inmobiliarios, en especial a quienes -como yo- van de sesenta a más y no piensan salir de casa para no infectarse. Continué con mis campañas publicitarias, cerré alquileres valiéndome de videoconferencia y videollamadas WhatsApp... Y sigo en el empeño inmobiliario, ahora con la cuarentena dominguera.  Así que a duras penas logro respirar. Y creo que la mejor imagen que puedo dar sobre este aislamiento voluntario es justo la que encabeza este artículo,  porque trabajo el doble que antes con mi laptop y a veces incluso hasta más de las diez de la noche. Conque haceos una idea.  Dicho sea de paso, no entiendo cómo algunos se atreven a afirmar que con teletrabajo el esfuerzo es menor  y, por tanto, la paga debería rebajarse.  Los desafío in situ a que hagan lo que yo durante un día, a ver si aguantan y sin terminar con la columna hecha paté.

Pero volvamos al tema al tema de fondo, señores constructores. Recordarán que largo se ha disertado en los cuatro anteriores post sobre los problemas que ha suscitado esta crisis en el sector vivienda, al tiempo que se planteaban soluciones viables que permitirían paliar en buena parte aliviar la situación. Gracias a Dios, los proyectos inmobiliarios se están reactivando. Con todo, no deja de ser problemático para quienes levantan edificios en las zonas RDA y RDMA ofrecer ciertas áreas comunes,  que de suyo no van a poder ser utilizadas debido a las circunstancias actuales. ¡Menudo lío para quienes ya vendieron los departamentos con tales agregados, porque en la práctica no les queda sino continuar! Con todo, veo posibles replanteos sin alterar sustancialmente lo ofrecido en el marketing y las minutas de compraventa. Cada empresa de la construcción decidirá qué tan factibles son, desde el punto de vista técnico y legal. 

Van algunas ideas para las áreas comunes. La primera es definitivamente fuera de lo común:


1. Área de descanso para el personal que laborará en el edificio. Esto es un espacio donde haya dormitorios y baños, que permitan al personal de recepción y/o vigilancia pernoctar en el edificio, mientras otro cubre su puesto en la madrugada. Y no me salgan con que estoy desfasada, señores. Razones sobran para pensar en estos ambientes. Recuerden ustedes que el virus bendito ha concentrado sus iras en los barrios populosos, que es el hogar de buena parte de quienes trabajan en los condominios. Nos cuenta un amigo de la infancia que la Junta de Propietarios de donde él reside -un elegante edificio frente al Parque Bella Luz- ha tenido que habilitar un cuartito en el sótano,  para evitar que el vigilante vaya y venga, lo cual reduce el riesgo de contagio en gran forma.  ¿Y dónde podrían ubicarse los dormitorios? Con unos cuantos arreglos creo que en el gimnasio,  ya que este suele incluir baños para los residentes deportistas del predio. Esto abarataría costos al constructor. Y sería factible volver al diseño y uso originalmente previstos una vez superada la pandemia de marras. Vean si no:



Este gimnasio pertenece al edificio "Meridian", del Grupo IMAGINA. Asumo que continúa fungiendo como tal, pero que en estos momentos debe estar cerrado. Si dejan correr su imaginación, verán que no sería difícil acondicionar sobradamente uno o dos dormitorios "de emergencia", divididos por paneles, ya que el área es amplio, muy iluminado, ventilado y discreto. Queda sobreentendido que habría que redactar un exigente Reglamento Interno para el correcto uso de dichas áreas. Nótese, además, que no se sacrificaría el ambiente recreacional, pues sobraría espacio para los máquinas y equipos. Con esto, señores constructores, ustedes estarían en paz con Dios y con la ley... y con ciertos exigentes compradores, a los  que poco o nada les interese la salud de las personas y exijan a grito partido el  sacrosanto gimnasio, así este permanezca por cerrado los siglos de los siglos. 


2. Área de paseo al aire libre para los residentes. ¡Ay, lectores míos, que esto se necesita casi como el aire! 

Me explico: La cuarentena han hecho que nos ocultemos en casa y prácticamente no recibamos la luz del sol, salvo aquellos que tenemos dormitorios orientados hacia el este o el oeste. Es así que no se disfruta del aire puro y las defensas orgánicas se vuelven flojas, pues pierden costumbre de luchar contra virus y bacterias del ambiente.  Encima, el estrés está haciendo verdaderos estragos en el ánimo de la gente. ¿Cómo arreglar esto? ¡Con áreas de paseo internas, así sean de cemento!. Con un poco de imaginación es factible instalar jardineras de fácil cuidado y sembrar flores y arbustos de interiores aquí y allá, dando una hermosa y relajante vista. Miren esta belleza que vi en awfrance.com:






Estas jardineras parecen diseñadas ex profeso para el distanciamiento social. Verdad que ameritarían un  material más resistente, pues parecen algo deterioradas por la humedad. Con todo, no me negarán que el ambiente se respira limpio, apacible, y fácil de mantener con un simple manguerazo. La imagen deja entrever, además, unas bellas flores enredaderas o algo así, que presumo decorarán coquetamente todo el muro. Pero si resultan complicadas para el mantenimiento -en especial ahora que no abunda la mano de obra por la emergencia sanitaria- unos sencillos arbustos a lo largo de la pared solucionan el problema:





La foto la tomé hace años, cuando recién llegué al Condominio El Derby. El césped es sintético, lo cual hace mucho más fácil y barato el mantenimiento. Verdad que siempre he despotricado por los ruidos molestos que sufrí en dicho predio a partir del segundo semestre del 2015, pero justo es reconocer las bondades de su estructura y ambientes interiores. Paseando por estas áreas me llegué a recuperar del todo de ese famoso tratamiento que por poco y me lleva al Parkinson. 

¿Juegos infantiles?  Dadas las circunstancias, no los recomiendo. Pero si se ofreció en el marketing, ni modo: habrá que considerarlos ya que son fácilmente removibles y no generan mayor gasto para su compra y conservación si se guardan en almacén.


3. Ascensores panorámicos. Por regla general son más holgados y ventilados que los tradicionales, amen de que dan muchísimo caché.  Si se orientan hacia el exterior de un edificio con vista a parque o hacia los jardines interiores, el público se enamorará de ellos a ojos vistas. Y no se diga que son inviables: Grupo Encuadra instaló uno en el edificio Almenara de Barrio Médico allá por el 2013 y en verdad quedó muy bien. Y conste que es directo y para 22 departamentos. Esta fue la perspectiva de la fachada:






Me habría encantado presentarles tal como se ve ahora en Google Maps, pero no se aprecia debidamente el ascensor por la ubicación del edificio. En compensación les muestro el modelo que ofrece Thyssenkroupp Elevadores (1) :





¿Y qué hacemos con las otras áreas más comunes, entiéndase piscina, gimnasio, sauna, sala de televisión y/o cine, sala de internet y cuanto hay?  Pues... ¿qué les puedo decir? 

Me comentaba hoy mi hermano Carlos que para el 2022 se habrá superado la crisis y, por tanto, no sería necesario descartar estos ambientes para los proyectos que se entreguen en dicho año. Le argüí que no podemos asegurar qué pasará para ese entonces. Aunque también es cierto que hay clientes que igual buscan estos espacios, con pandemia o sin ella, y doy fe de ello. Y  como no he salido de casa y no se nos permite a los agentes visitar proyectos, no sé a ciencia cierta si las constructoras han optado por variar en algo sus áreas comunes, pues no he visto nada de esto en la publicidad de tales empresas.  Lo que sí observo es una tendencia a distribuir mejor y más equitativamente los ambientes de cada departamento, en especial los dormitorios. ¡Ya era tiempo de que así se hiciera! 

Señores constructores si la gente compra y hasta insiste en las famosas áreas comunes de esparcimiento, ¡adelante, que más luego es tarde! Pero si estas se convierten en obstáculo, algo habrá que replantear. Un buen estudio de mercado arrojaría luces sobre la  materia. Y solo he visto una o dos inmobiliarias lanzarse en esta tarea. Deseo de todo corazón que sea la miopía y no la realidad la que me esté haciendo ver dicho panorama.

Por último, permítanme agregar algo más: regalar cuotas iniciales o negociar departamentos antiguos como forma de pago no lo percibo como solución cuando las operaciones tardan. No olvidemos que -en no pocos casos- son los bancos y los abogados de los compradores quienes las traban y hasta las hacen caer.  La burocracia insufrible de algunas entidades financieras se ha agudizado con la pandemia y me ha arruinado dos cierres hechos. Y sabemos que la impericia de ciertos profesionales del Derecho en materia inmobiliaria genera mucho temor en los clientes que les consultan. Por todo esto sugiero calma y objetividad al analizar las verdaderas causas de la baja en las ventas.  Repito lo que afirmé en el webinarcada proyecto es diferente y creo que hay que evaluarlo por separado, en lugar de hacer concesiones apresuradas a nivel de empresa, todo en aras de vender.  No permitamos que la ansiedad dirija las decisiones y termine colapsando lo que es nuestro medio de vida.

Culmino estas Reflexiones en cuarentena esperando sus amables intervenciones en este blog o en Facebook.


Notas aclaratorias:
(1) Para más información hacer click aquí



domingo, 31 de mayo de 2020

PROYECTOS INMOBILIARIOS: RETOS POST COVID-19 (WEBINAR EN VIVO DICTADO EL 28-05-2020)


Estimados colegas, constructores y empresarios de la construcción:


Comparto con ustedes el webinar que dicté el pasado jueves 28 de mayo. En este planteo sugerencias puntuales para que los proyectos inmobiliarios se adapten a las nuevas necesidades generadas por el Covid-19. Espero que les sea de utilidad.

Muchas gracias por su atención.







jueves, 14 de mayo de 2020

REFLEXIONES EN CUARENTENA (4)






Continúo con estas Reflexiones en Cuarentena. Y hoy continuaré con los proyectos inmobiliarios multifamiliares que todavía no han iniciado obra ni vendido sus unidades inmobiliarias.  Permítaseme exponer sugerencias concretas para afrontar los retos ante el Covid-19, que nacen de mi observación y experiencia profesional.

Decíamos en el artículo anterior que es necesario replantear los diseños arquitectónicos de manera radical, comenzando por el concepto de vivienda en sí, pasando por el tamaño y número de departamentos y terminando por la distribución y asignación de los ambientes. Permítanme que comience por lo último,  pues soy una firme convencida de que todo el proyecto inmobiliario debe girar en función de la Vivienda-Hogar,  no al revés.  Debido a la vivencia traumática del encierro y a la merma de los recursos, el público esté mirando ya con otros ojos lo que se le ha ofrecido hasta hoy. Fácil deducir, entonces, que esta vez no de dejará impresionar por unas sofisticadas áreas comunes, sino que elegirá por el departamento en sí. 

¿Y qué va a buscar el ciudadano de a pie? 


Una inmueble que le garantice higiene, amplitud y espacio propio para clases virtuales y teletrabajo.  
Y esto supone que el tamaño mínimo de un departamento vuelva a ser de 40 m2.

Ni más ni menos, señores. 


Mientras se recuperan del infarto, paso a explicar lo que considero indispensable para cada Vivienda-Hogar:


1. Ubicar un ambiente al lado de la puerta principal para la higiene del recién llegado. Indudablemente el lugar idóneo para tal cometido es el baño de visitas, el cual habría de incluirse incluso en los departamentos de un dormitorio, al menos si cuentan con 50 m2 o más. Y tal como se dijo en el post anterior, agregarle una poza de ducha, si el espacio lo permitiera, en los departamentos que tengan dos o más dormitorios.

¿Y por qué es tan necesario? Porque esta pandemia nos ha demostrado la necesidad inminente de lavarnos las manos apenas ingresamos a nuestro hogar... y al del vecino, cuando llegue el momento.  De no existir este servicio higiénico, nos veremos obligados a ir al veintiúnico baño secundario ubicado en el pasillo interior, o bien acudir al sacrosanto master para ingresar al baño incorporado. Más claro:  regaremos virus y bacterias a nuestro paso, dejando nuestra indeleble marca en manijas y muebles. A esto agréguese que en dicho trayecto podemos encontrarnos con algún familiar, a quien no tendremos reparo de saludar con una palmada en el hombro porque no hay que exagerar. ¿Resultados? Bien sabemos que el Covid de marras -habiendo brotado en Surco y restantes barrios pudientes- se multiplicó a raudales en distritos donde abundan edificios RDA con departamentos que cuentan con solo dos baños -en construcciones modernas-, un solo baño para toda una familia -muy común en predios antiguos- o simplemente ninguno, como ocurre en las viviendas precarias de barrios marginales. Me late que el incremento de contagios no fue solo por romper la cuarentena, sino también el hecho haber sido imposible el ritual de limpieza a la entrada misma de la vivienda familiar.

Un baño de visitas a la entrada no es nada nuevo, señores. Ustedes lo vienen haciendo desde que se inició el boom inmobiliario. Presento aquí el modelo del edificio Las Cumbres II, en Barrio Médico y con vista a Urbanización Aurora (1). Lo intermedié en el 2012 :



¿Y qué pasa si se coloca el baño de visitas no al lado de la puerta principal, sino a un extremo de la sala-comedor o entrando al pasillo que da al área privada? Sería la segunda opción, procurando  que la distancia fuera lo más corta posible. Un ejemplo lo da actualmente el proyecto La Coruña, de Constructora Atlas (2) que está en etapa de acabados. Helo aquí:




Como ven el diseño incluso prevé que el mobiliario del comedor se ubique hacia la pared, para no obstaculizar el paso. ¡Cualquiera diría que su arquitecta se adelantó a los hechos!


Alguien por ahí me sugerirá que pise tierra, que las bellezas arriba mencionadas están muy bien para Surco y Aurora, pero no para la realidad de otros segmentos. ¿Qué hacemos con los departamentos más pequeños?

Pues fíjense que Urbana Perú ha dado con la solución, que resuelve el problema por partida doble: colocar la cabina de lavado -indudablemente con lavadero incluido- al lado de la puerta principal, lo cual permite no solo lavarse manos, brazos y cara, sino también arrojar al canasto  las prendas y aditamentos que hubieran estado en riesgo de contaminación. Abajo tienen el ejemplo del edificio Switch, ubicado en Surquillo. Es un departamento de 81.84 m2:




Convengo que el tamaño de los dormitorios secundarios no es el más óptimo por lo que tanto se ha explicado en anteriores post. Mas si cada uno va a ser ocupado por una sola persona, el asunto es más llevadero. La salita incluso puede acondicionarse con un módulo contra pared a manera de estudio. Aparte, sugiero un lavadero más en la lavandería, que servirá para la higiene de mopas y trapeadores, ya que el espacio lo permite. Y creo que  una puerta de melamine blanco -de ser posible con molduras y con una celosía apersianada encima- daría un toque muy coqueto a primera vista y paliaría los efectos de la humedad. No me canso de repetir que la lavandería no es un plus. Y Urbana Perú ha implementado de una forma muy práctica tan necesario servicio, el cual no debe sacrificarse bajo ningún concepto ni tampoco quedar reducido a espacios mínimos. Y exhorto a incluir como valor agregado un tendal abatible. 


2. Colocar dos lavatorios en los baños secundarios. De preferencia ovalines. Esto en departamentos pequeños, cuando el baño incorporado no pueda tornarse semiincorporado y solo queda un baño compartido. Algo parecido a la imagen de abajo, si bien convengo que los diseños pueden ser más modernos:




¿Y si se requiriera de aislamiento forzoso? No me negarán que ese doble lavabo soluciona el problema al menos de manera parcial.  Espacio alcanza para tal agregado en el plano del proyecto Swicht y espero que el arquitecto de Urbana no tome a mal mi sugerencia. Incluso me atrevo a asegurar que en predios que solo contarán con dos servicios higiénicos se hace indispensable esta adición.



3. Asignar a todos los dormitorios medidas iguales o similares.  Esto sí o sí, señores constructores. Al menos para los departamentos promedio con un área menor de 150 m2 y que contemplan una habitación compartida. El asunto radica en que en cada dormitorio puedan ingresar con comodidad dos camas de plaza y media, es decir de 1.05 m x 2.00 m., sea en parelelo o esquinadas contra la pared.  

¿Motivo? Porque incluso entre esposos podría necesitarse el aislamiento, ya que es harto inconveniente que dos enfermos compartan el mismo lecho. Claro que habría que reducir las dimensiones del famoso master, así como decir adiós a ese cúmulo de polvo, humedad y estrechez denominado walk in closet. ¡Pero créanme que si ganan en tamaño, iluminación y ventilación, la Jefa de la Familia quedará encantada!  Para muestra un botón. Este es un modelo muy español, pero que está calando en nuestro medio por su distribución. He visto planos similares en los proyectos barranquinos. Se trata del edificio Soleo, ubicado en la Madre Patria. Y conste que este es un departamento de solo 107.66 m2:


http://edificiosoleo.es/


Como pueden ver, tiene dormitorios amplios y de proporciones similares en tamaño.  Es más: en cada uno podría instalarse con holgura una cama de dos plazas y un escritorio. Incluso cuenta con un ambiente específico de estudio en el que pueden concurrir los hijos del Hogar para hacer sus tareas escolares virtuales.  La leyenda dice que la habitación principal  mide 16.09 m2 -obviamente contando el espacio para el armario en ángulo recto- y los secundarios van con 10.90 y 10.57  m2 . Al igual que el departamento de Barrio Médico, el baño principal podría convertirse en semiincorporado. Y es factible sacrificar el comedor de diario y trasladar ahí la lavandería, agregándole el lavadero que le falta. Además, podrían juntarse el baño secundario con el principal y agregarse el de visita, el cual quedaría junto a la puerta al invertir el espacio destinado inicialmente para cabina de lavado. A las pruebas me remito. Abajo tienen las modificaciones que les planteo:





¡Los arquitectos de Urbana Perú y Adecursos me van a matar!!! 


Por cierto, señores, no sé si se han percatado, pero de lo explicado arriba cabe concluir que... 


 se requiere una nueva distribución en el área de descanso, 
y que los departamentos de 60 m2 admitan máximo dos dormitorios.


¡Como en los viejos tiempos!


4. Aumentar las dimensiones del cuarto de servicio. Esto en caso de incorporarse al proyecto. Y dado que solo sería ocupado por una persona, podría oscilar entre 6 m2 y 9 m2. De otra manera, habría que especificar que se trata de un simple vestidor para que la doméstica -que trabaja por horas- se cambie de ropa. 

No, señores constructores, no me frunzan el ceño. Partamos del hecho que la empleada es tan ser humano como nosotros y necesita la misma amplitud que cualquier hijo de vecino. Tomemos en cuenta, además, que este dormitorio bien puede servir como uno adicional para el hijo adolescente que desea más independencia, o bien para el aislamiento forzoso de un enfermo infecto-contagioso. Y  no se diga que estoy delirando. Un cliente nuestro estaba interesado en un flat de 165 m2 del proyecto Kenko, también de Constructora Atlas. solo que necesitaba cuatro dormitorios. Vean el modelo original:

                                         




Y esta es la modificación que se le propuso:




Como pueden observar, el cuarto de servicio fue ampliado y quedó como una habitación de 6.58 m2, con closet, instalación para televisión y cable y baño propio, así como salida al pasillo interior y vista a un gran pozo de luz. ¡La solución para un sereno aislamiento! Por otro lado, la cocina quedó con un espacio para comedor de diario y la lavandería se unió al patio tendal. ¡A prueba de pandemias!


5. Ofrecer terraza-balcón orientada hacia la calle y/o el interior.  Mucho se está hablando de esto en las últimas semanas y creo que los clientes van a solicitarlo a gran escala. Habrán observado que los edificios de Atlas, Urbana Perú, Adecursos los consideran en sus diseños y otro tanto han hecho diversas constructoras peruanas, así que no tiene nada de quimérico o irrealizable. Es una magnífica alternativa para quienes no pueden contar con el patio o terraza que goza un primer piso. Aquí tienen una linda vista interior que en su momento se previó para un edificio ubicado en Lord Cochrane-Miraflores (3):




No hay mucho que agregar sobre la materia. Pero sí debo hacer una salvedad: esos balcones pueden tornarse en foco infeccioso si se instalan ahí todos los enseres para una parrillada y se dejan días y días sin limpiarlos, o bien sirven como ambiente para la mascota de aromáticas excretas y/o  como depósito de trastos viejos. Todavía recuerdo la mosquea que invadió el departamento en El Derby,  y todo porque el vecino del décimo piso tenía... chanchos. Lo referí en otro post (4). Por tanto, pienso que en este tipo de edificios el Reglamento ha de ser muy claro sobre el uso y limpieza de balcones, en especial si su tamaño permite que sean utilizados como terraza para reuniones familiares.

Señores constructores, como ven las soluciones son simples. Solo es preciso retornar a  parámetros referentes a higiene, espacio y funcionalidad que dejamos en el olvido. Reitero lo que he afirmado en: La Vivienda-Hogar no es un club. Con mínima inversión pueden ustedes levantar lo que la Familia necesita para su comodidad y decoro, y para sobrellevar serenamente un aislamiento si otra pandemia volviera a visitarnos.  

Sé que más de uno se preguntará: ¿Y qué ofrecemos como áreas comunes?

Permítanme que responda a tal interrogante en el siguiente post. Entretanto, espero sus amables intervenciones en este blog o en Facebook.


Notas aclaratorias:
(1) La constructora se llamaba OIG Bienes Raíces SAC
(2) El proyecto se ubica en Residencial Higuereta.
(3) Levantado por Constructora La Pedrera.
(4) A quien no crea que esto pueda haber sucedido, le invito a leer esta noticia haciendo click aquí.