viernes, 6 de marzo de 2020

UN ARMARIO PROPIO PARA EL HOMBRE DE LA CASA






¡Nuevamente de vuelta, después de varios meses de vacaciones blogueras! ¡Jesús, cómo vuela el tiempo! Entre obligaciones comerciales y asuntos gremiales he descuidado mucho este blog. Pero no está en mi ánimo que esto siga ocurriendo. Por tanto, retorno con renovados bríos. Y en línea con el artículo anterior continúo hoy con los dormitorios, centrándome en el mobiliario fijo y permanente de los mismos. Solo que esta vez haré hincapié en algo que a nuestros arquitectos no se les ocurre esbozar ni por asomo: un armario propio para el hombre de la casa.

Comencemos por lo primero. El walk in closet se diseña para nosotras. Con contadas excepciones, casi todos los vestidores que me ha tocado ver están pensados más para un vestuario femenino que otra cosa. Encima, no cubren las necesidades de almacenaje, pues es sabido que las señoras poseen el doble o triple de prendas de vestir que un varón, si bien en teoría nunca tienen qué ponerse. Y es así que el sufrido hombre no cuenta con suficiente espacio para ternos, pantalones, corbatas, calcetines... que terminan apiñados en cualquier rincón del vestidor, o bien colgados uno sobre otros en la misma percha y hasta regados por el piso. A las pruebas me remito: ¿creen ustedes que las prendas de dos personas pueden caber en un rincón tan reducido como este?




Pero ahí no acaba la cosa.  A la hora de la verdad el vestidor se convierte en un cúmulo de polvo, humedad y mal olor, peor si es vía de acceso obligado al baño incorporado y/o destaca en perspectiva el trono de gloria. La única solución viable que se me ocurrió en el post  El dormitorio principal  fue ubicarlo en paralelo a los servicios higiénicos, de tal forma que se convirtiera en un cuartito independiente, como en el ejemplo que vemos arriba. Con todo, el walk in closet suele ser un dolor de cabeza para cualquier ama de casa y/o empleada doméstica, ya que es casi imposible pasar una buena aspiradora debido a la estrechez del recinto. Viviendo en El Derby, era una tortura limpiar el de mi hermano Andrés. Y solo de mirar el que muestra la foto de abajo se me erizan los cabellos:




Más claro: Así le repatee a algunos y otros me acusen de ¡discriminacióóón!!!, afirmo sin pestañear que el vestidor no es ventajoso para el nivel poblacional promedio y solo los departamentos de más de 180 m2 habrían de ostentarlo. Si el ambiente en cuestión no posee las amplias dimensiones que permitan guardar debidamente ropa y accesorios de ambos esposos, vestirse con comodidad y efectuar una limpieza prolija sin tanta complicación, debería descartarse. Convengo que esta medida conlleva el riesgo de que los compradores se declararen en huelga, y se precisa una salida viable y que enamore principalmente a la Jefa del Hogar. Entonces una va y piensa:

¿Por qué no colocar closets de pared a pared, o bien armarios empotrados en distintos puntos de la habitación?

Analicemos la primera propuesta. Les pido observen detenidamente esta imagen:




La foto muestra un closet de muy generosas dimensiones.. Se ve muy coqueto con la sencilla moldura de sus puertas y cajones. Y en su frontis apreciamos una hendidura ex profeso para la pantalla del televisor. Obviamente ocupa un espacio de pared a pared, como antaño se usaba.  Y lo mejor: Está equitativamente distribuido como para dos personas, tanto en el guardarropa vertical, como en su cajonería y maletera. No me negarán que buena parte de la necesidad de almacenaje queda solucionado, al tiempo que a cada miembro de la pareja se le da su propio espacio. Y si tomamos en cuenta el gran tamaño que todavía suele darse al famoso master de los proyectos inmobiliarios, este diseño es apropiado para los usuarios y barato para cualquier constructor. Conste que la idea no es mía, sino que era elección obligada en tiempos idos. Y funcionaba de maravilla, ya que los dormitorios ganaban en amplitud.

Veamos lo que hay para la segunda opción (1). Fijémonos primero en un diseño mixto, que combine ropero y walk in closet.  Para este caso, una cabina resulta ideal:




Como puede verse la estructura interna es de melamine. Tiene tres ángulos y el primer lado es más corto. La foto deja entrever una cajonería en el fondo bajo, repisas y varillas para colgadores. Pero lo que que más me llama la atención son las portezuelas de lona tipo estor, las mismas  que corren por rieles instalados en el piso y en el techo. ¡Nunca había visto nada semejante! El modelo es bastante original, de mínimo costo y muy agradable vista. Dos cabinas de este tipo en una habitación rectangular y a cada lado de la cama quedarían preciosas.

Ahora pasemos a los armarios propiamente dichos. Tomemos en cuenta que  han de guardar gran cantidad de ropa y accesorios y no restar amplitud a la habitación. Por eso los modelos esquinados resultan muy recomendables. No me negarán que este es sencillamente encantador:





El diseño es elegante, práctico y da la sensación de holgura y luminosidad gracias al color pastel elegido. Nótese que en las portezuelas deslizantes ostentan espejos verticales y en su interior se han instalado originales canastillas -aparentemente de metal recubierto con material plástico de color blanco- , las cuales mantendrán las prendas ventiladas y libres de humedad. La cajonería tradicional se ha colocado al exterior a manera de una simpática cómoda, la cual incluso sirve de mesada para colocar diversos objetos. También se han contemplado repisas verticales externas para libros o adornos. ¿Imaginan dos muebles gemelos ubicados también en los extremos de la habitación, para que cada cónyuge pueda guardar ropa y accesorios a su gusto y necesidad?

Este otro modelo oculta la cajonería dentro del armario, pero igual mantiene varillas para los colgadores, así como las repisas superiores e inferiores:




Y este -si bien con proporciones desiguales en cada bloque- podría considerarse lo suficientemente amplio para ambos esposos. ¿A qué no adivinan cuál correspondería al sufrido hombre?




Tratándose de dormitorios más pequeños, es preferible el closet de pared a pared. Aunque armarios como el de abajo pueden resultar muy prácticos, siempre y cuando sea factible instalar dos o más en distintas esquinas:




Señores constructores, hay soluciones buenas, bonitas y baratas. Y entra aquí la creatividad de un arquitecto para diseñar el mobiliario más idóneo para espacios amplios o reducidos. Y nunca insistiré lo suficiente en que un primoroso brochure con tales innovaciones encantará a la Jefa del Hogar, con mayor razón si se le permite elegir entre tres modelos específicos. Pero quien se emocionará hasta las lágrimas será el jefe -con minúsculas para estos menesteres-. dado que ¡por fin! se estará tomado en cuenta sus necesidades domésticas. Hoy, que tanto se habla de equidad, creo que es tiempo de reconocer que el hombre de la casa también tiene derecho a gozar de un espacioso y decente guardarropa.

Como en otras ocasiones, les invito a expresar sus opiniones en este mismo blog o en Facebook.



Notas aclaratorias
(1) Las imágenes las he tomado de la web Simplemente Genial, en la cual se dan incluso las medidas de estos muebles. Pueden ingresar haciendo click aquí



No hay comentarios.:

Publicar un comentario