lunes, 27 de abril de 2020

REFLEXIONES EN CUARENTENA (3)






Continúo con estas reflexiones en cuarentena. Y en línea con los artículos anteriores, esta vez me enfocaré en los edificios inmobiliarios que se encuentran en anteproyecto y los que están ya abiertamente en planos y hasta en preventa.

Voy a ser muy directa en esto, señores constructores. 

En el webinar organizado el pasado martes 21/04/2019 por CAPECO, el  ex-ministro de Economía -Ec. Alonso Segura-, presentó datos estadísticos que mostraban que la contención social para frenar el avance de la pandemia había funcionado en líneas generales, pero igual seguían multiplicándose los infectados. Y llegó a la conclusión de que el ascenso de la curva de contagios se debe a la densidad intrahogar/vecindario y a las condiciones de salubridad (1).  Dos días después, el mismo Presidente Vizcarra reconoció públicamente que los departamentos modernos son cada vez más estrechos, lo cual contribuye a aumentar el estrés del confinamiento (2).  ¿Se imaginan las condiciones en las que los padres de familia están ejecutando el trabajo on line?  No sería de extrañar que hayan convertido su otrora habitación master en escritorio y locutorio telefónico. ¡Y en comedor llegado el caso! ¿Por qué? Porque necesitan huir de sus arcangélicos vástagos, los cuales se asfixian en los reducidos cuartos que les cupo en suerte. A esto súmese todo el caos ocasionado por no tener espacios apropiados para la higiene y desinfección. Una verdadera debacle doméstica, señores. 

Esto tiene que cambiar por motivos éticos y de seguridad sanitaria. Y también por considerandos comerciales. Es un hecho que una vez terminada la cuarentena y en cuanto sus recursos económicos lo permitan, la gente va a salir disparada a buscar de  una vivienda totalmente diferente, sea para compra o alquiler. ¿Qué veo necesario, entonces, para las nuevas edificaciones?


REPLANTEAR LOS DISEÑOS ARQUITECTÓNICOS

Y de manera radical. 

Me temo que no queda otra. La vivienda-hotel debe dar paso a la Vivienda-Hogar. Y rápido, que más luego es tarde. No me parece conveniente esperar un nuevo Reglamento Nacional de Edificaciones, porque las deficiencias funcionales están a ojos vistas y todos las estamos padeciendo, salvo excepciones en el segmento A. Va a ser necesario que ustedes, señores constructores, se adelanten a lo que en el futuro será la norma, por el bien del sector y el bienestar de los compradores y sus familiares.

¿Qué es lo que hay que replantear, según mi leal saber y entender?


1. Concepto de los proyectos inmobiliarios multifamiliares.  Como expuse arriba, la noción de la vivienda-hotel, casa club en su versión más exquisita, ha de quedar atrás.  

Aceptemos de una vez esta realidad: El Hogar Familiar no es un club y la pandemia de marras ha venido a recordárnoslo.  Por tanto, creo que el concepto de los nuevos proyectos habría de apuntar a  concebir las viviendas como espacio idóneo para que las Familias residan cómodamente y puedan realizarse como tales. Esto incluso para los mal llamados departamentos de soltero, que incitan más a la parranda que otra cosa.  Los requerimientos reales de las Familias promedio están muy distantes de los plus que se les suele ofrecer. Exquisiteces como piscina, sauna, gimnasio con máquinas y espejos, sala de televisión, sala de billar son magníficos, sí, pero en condominios playeros y campestres, que se construyen ex profeso para el esparcimiento. ¡Menudo problema deben estar ocasionando estas famosas áreas comunes, en especial las exquisitas y las peligrosas, hoy y por mucho tiempo en desuso! Incluso después de la cuarentena, nadie querrá pagar un elevado mantenimiento para el cuidado de tales espacios e instalaciones. Presumo que ya se estarán deteriorando por causa del abandono y hasta corren riesgo de convertirse en focos infecciosos. No quiero ser agorera afirmando que en el futuro la realidad sanitaria obligue incluso a prohibirlas definitivamente, pero vamos que también existe ese riesgo.

Sé que estoy tocando un tema sensible, en especial cuando hay tantos proyectos con estos plus no solo a medio hacer, sino a medio vender. Va a ser complicado el replanteo arquitectónico a quienes compraron justo por lo arriba mencionado.... porque en masa llegan los que buscan exactamente todo lo contrario y rechazan de cuajo el concepto de casa club. ¡Ay, señores constructores, que el asunto se pone difícil! Constructores y agentes inmobiliarios tenemos un gran desafío por delante.


2. Tamaño y número de departamentos. Convengo que al leer lo que viene, más de uno va a pedir a gritos mi cabeza. ¡Qué le vamos a hacer! O enfocamos el problema de frente o nos hundimos.

Los edificios multifamiliares poseen una singular belleza, a no dudarlo. ¡Me quito el sombrero ante el ingenio de los arquitectos peruanos para hacer caber tanto incluso en espacios que van desde los 25 m2! Solo que precisamente aquí está el problema fundamental: salvo excepciones en distritos emblemáticos, los departamentos modernos son demasiado pequeños, tal como lo reconoció el Presidente Vizcarra, cuya autoridad moral en la materia no se discute porque es ingeniero civil. ¡La gente se está volviendo loca pasando ahí su cuarentena! Por sus dimensiones no pocos de ellos merecerían ser oficinas y no viviendas.  Los seres humanos no podemos residir en ambientes tan estrechos sin que se resienta nuestra salud física y mental, menos ahora que se ha hecho forzosa la convivencia familiar a tiempo completo y que el teletrabajo es prácticamente la única opción laboral posible. Verdad que estos inmuebles se diseñaron para una población que todo el día trabajaba y/o estudiaba fuera y en la noche regresaba solo a dormir. Pero hoy las necesidades son diametralmente opuestas y todo parece indicar que lo serán por mucho tiempo. Habrá que adaptarse... si el rubro quiere sobrevivir.

Ahora bien, en proyectos RDA y RDMA no podemos dejar de lado que el número elevado de unidades inmobiliarias siempre fue un problema, incluso sin pandemia. La elevada densidad poblacional de un edificio ha sido el gran dolor de cabeza para la Junta de Propietarios, en especial en los segmentos C y D, salvo que la constructora hubiera tenido el buen tino de ser ella quien elaborara el Reglamento Interno incluyéndolo en la minuta de compraventa (1).  Pero aun así resulta difícil organizarse. Encima, tenemos hoy a los residentes que, debiendo permanecer en aislamiento, concurren en ascensores y pasillos al momento de bajar a comprar alimentos y medicinas. Verdad que esto es inevitable en una construcción vertical. Mas no me negarán que con tal de obtener jugosas ganancias hubo quienes sacaron departamentitos de donde no había, aumentando la densidad poblacional a niveles astronómicos. Por tanto, es natural que al margen de la desobediencia al incumplir la cuarentena,  el contagio se haya dado a múltiple escala en distritos donde abundan estos condominios, amen de que los problemas entre residentes habrán sido moneda corriente mucho antes de que el coronavirus se instalara por estos lares.


3. Distribución y asignación de ambientes. Se ha disertado hasta el cansancio sobre la exorbitante área asignada al dormitorio principal y sus anexos, con las consecuentes carencias para las restantes estancias (4).  Así que hoy no voy a insistir sobre el tema. Pero sí creo preciso señalar la razón de fondo para este diseño: Haber priorizado las comodidades para la pareja, dejando a un lado las auténticas necesidades de la Familia.

He visto demasiados casos en que el famoso master con sus infaltables walk in closet y baño incorporado llegan a ocupar hasta un tercio del inmueble ¡y en departamentos de 80 m2 o menos!!!  No niego que el mercado marca la pauta y que son los clientes quienes vuelven tendencia lo que desean comprar.  Pero he aquí que muchas constructoras convirtieron en norma lo que debió ser una exquisitez propia de quienes pueden pagar un vivienda de más de 150 m2. Indirectamente, el boom inmobiliario alentó el egoísmo parental desde el segmento B hasta los posteriores. Hoy el Covid-19 está pasando cara la factura a esos padres que eligieron aquello que cubría sus aspiraciones, más no sus necesidades verdaderas. Y como expuse arriba, en cuanto puedan saldrán disparados a buscar algo diferente.. Huelga decir que urge pensar ya en cómo satisfacer los nuevos requerimientos, pues de otra manera...  nadie querrá los departamentos que ustedes levanten, los que se quedarán sin vender por siempre jamás amen.


Señores constructores, las cosas cambiaron de la noche a la mañana y creo preciso que, a la brevedad posible,  cada uno de ustedes evalúe el camino a seguir.  Mi sugerencia puntual es que, a la brevedad posible, convoquen a los estamentos pertinentes de su empresa y a los agentes inmobiliarios de su mayor confianza para analizar la situación y definir estrategias. Ahora más que nunca van a necesitar toda la ayuda posible y pueden estar seguros de que los corredores estaremos a su lado y juntos saldremos airosos de esta crisis. Codo a codo vamos a lograrlo. Y si, como dicen, el sector construcción recién comenzara a operar en agosto, en vez de mirar esta coyuntura como desastre animo a percibirla como bendición del Cielo al menos para quienes construyen edificios RDA y RDMA, ya que les dará tiempo suficiente para planificar a conciencia la manera de desfacer el entuerto.

Tal como en otras ocasiones, espero sus amables opiniones en este blog o en Facebook.

Notas aclaratorias

(1) Pueden ingresar al webinar haciendo click aquí. Ver a,partir de minuto 33:21
(2) Conferencia de prensa del presidente Vizcarra. Ver a partir de minuto 1:07:14. Ingresar aquí.
(3) El Grupo Imagina tenía esta magnífica costumbre allá por el 2,009. Espero que no haya caído en desuso.
(4) Leer el post Área privada ¿para la pareja o para la familia?



lunes, 6 de abril de 2020

REFLEXIONES EN CUARENTENA (2)






Señores constructores,  hemos ingresado de lleno a la segunda etapa de esta forzada cuarentena y en el marco de la Semana Santa. ¡Cuesta aceptar la extraña escena en que el Sacerdote celebra la Misa sin el Pueblo de Dios presente, y el Pueblo de Dios no tiene acceso directo al Sacerdote y menos a los Misterios que celebra! Este Domingo de Ramos hemos recordado la entrada de Jesús en la Jerusalén, solo que agitando las palmas en nuestros domicilios. El Jueves Santo los Sacerdotes celebrarán su día y la Institución de la Eucaristía a solas con Cristo, se configurarán con Él en el dolor del Viernes de La Pasión y nos harán partícipes virtuales de la alegría de la Pascua, que espero señale el fin de esta cuarentena forzosa, al menos de manera parcial. Roguemos para que así sea para el Perú y el mundo entero, si bien el asunto va para largo.

Mas está en nuestras manos quedarnos en casa y guardar las estrictas medidas precautorias de higiene. Entretanto, bueno es seguir trabajando, así sea a la distancia,  para minimizar los efectos de la crisis. Por eso, además de las ofertas virtual de los inmuebles que intermedio,  me estoy dedicando a estudiar el impacto de la pandemia en las viviendas de hoy.  Como saben, me anima la mejor de las intenciones al escribir estos post, ya que que la reactivación del rubro está en juego. Y pienso que todos los involucrados en la aventura inmobiliaria debemos poner el hombro para salir airosos de esta emergencia.

En mi publicación anterior expuse que buena parte de los departamentos modernos no fueron pensados precisamente para la gente se quede en casa, dada la agitación de la vida moderna.  Las excepciones son contadas con los dedos. Quede claro que ni por asomo estoy culpando a las constructoras. Simplemente hice un análisis de lo que deben estar padeciendo las personas contagiadas y sus familiares, debido a la desproporción abismal en el área de los dormitorios, la insuficiencia en número y funcionalidad para los baños de hijos y domésticos, así como la carencia de un diseño apropiado para la lavandería, la cual suele integrarse indebidamente a la cocina. Ambientes así no permiten guardar un verdadero aislamiento e incluso dificultan las medidas precautorias de higiene. Nadie imaginó jamás que pudiéramos afrontar una situación como esta. Pero en ella estamos.

Por otro lado, seamos realistas: Aquí en el Perú el Covid-19 se ha concentrado de manera particular en Lima y en los segmentos A y B.  Y no solo quienes tienen enfermos en casa habrán tomado conciencia de las defectos de su vivienda, antes bien hay que considerar a los desde antes necesitaban  un nuevo departamento por falta de espacio. Es un hecho que cuando esto amaine y estas personas salgan a la calle, buscarán desesperados otras opciones, ya que es factible que se nos impongan varias cuarentenas hasta que se encuentre una vacuna. Entonces, habrá que ofrecerles inmuebles idóneos y muy diferentes a los que hoy se estilan, porque de otra manera no comprarán. Así de simple.

¿Me adelanto demasiado con estos considerandos? Pienso que no. El sector construcción se verá seriamente afectado por causa de la crisis y mal haríamos en cerrar los ojos ante tal evidencia. Mas no olvidemos, señores, que el mismo día en que los aliados tomaban Berlín en la Segunda Guerra Mundial, la compraventa de inmuebles continuaba. E igual ha sucedido siempre en catástrofes de otra índole. Por tanto, es mejor estar preparados y adelantarnos a lo que clientes van a solicitar.  Nada puede decirse aún de quienes necesiten un crédito hipotecario, porque  el sistema financiero no ha definido reglas para esta nueva situación. Sin embargo, compradores con recursos propios nunca faltan. Por otro lado, en esta coyuntura se están viendo muy beneficiados aquellos que comercian los suministros médicos y de bioseguridad, así como artículos de primera necesidad. También destacan los laboratorios, las farmacias, las agencias digitales, la banca... Se está incrementando el servicio de delivery y el de fumigaciones. Pues bien, a este público habremos de apuntar en un principio. Y precisamente este público  será más exigente por todo lo arriba expuesto. ¿Qué hacer entonces?

Creo que lo primero es concentrarnos en lo que ya está en marcha, es decir los proyectos inmobiliarios que encuentran en construcción, en acabados o listos para entrega. ¿Habrá que arreglar algo? Si es demasiado notorio y no compromete estructuras, indudablemente sí, que más luego es tarde.  Nada que los vaya a dejar en la miseria, señores, y que logrará que el potencial comprador sienta que se le ofrece justo lo que necesita para sanar las heridas psicológicas provocadas en la cuarentena.

Veamos qué se puede hacer respecto a:

1. Tamaño de las habitaciones. Desfacer este entuerto es cosa difícil. En la gran mayoría de casos será materialmente imposible. Lo único que se me ocurre es ofrecer mobiliario completo diseñado ex profeso para el dormitorio enano como plus de venta y cero costo. Y si es factible que la misma Madre de Familia elija el modelo entre tres que se le ofrezcan, mejor todavía. He aquí uno muy similar a los que he planteado en anteriores post y que ustedes ya han insertado en sus brochures de venta:




Creo indispensable que el ocupante de dicha habitación sienta holgura a pesar de la estrechez. Un buen arquitecto -y en el Perú los hay de campeonato- sabe ingeniárselas para lograr este efecto. ¡Lo he visto con mis propios ojos!


2. Número y funcionalidad de los baños. Lo primero es potenciar los que el diseño arquitectónico trae consigo. ¿Qué hacemos si, como es usual, existen solo dos baños completos para la Familia: el incorporado al master y el baño compartido?

a) Convertir el baño principal en semiincorporado.- Es factible si se ubica en paralelo al walk in closet y/o pegado a la entrada del dormitorio principal. El asunto estriba en la posibilidad de separarlo de la habitación con una simple puerta si el cliente así lo solicita. Ya lo había planteado hace cuatro años en otro artículo. Y ustedes hace tiempo que lo vienen haciendo realidad. A las pruebas me remito. Este es un departamento del Proyecto Brasil, de Evergran Grupo Inmobiliario. Contará con 84.17 m2. Está en preventa, pero viene de perlas para lo que trato de explicar. La línea negra que señala el nuevo ingreso a la habitación principal es de mi autoría:




En caso de que el walk in closet y el baño estuvieran a la inversa, habría que colocarlos en el orden señalado en la imagen. Vamos, señores. No pongan esa cara, que no es para tanto.

Sin duda alguno de ustedes se preguntará: ¿es tan necesario un baño semiincorporado? En inmuebles pequeños indudablemente sí, con mayor razón si no hay baño de visitas ni de servicio. ¡Piensen en la tortura que habrá sido para la pareja el que los hijos les hayan tocado una y mil veces la puerta para ir al baño, y todo porque el veintiúnico servicio higiénico compartido estaba ocupado, o bien había sido asignado al miembro de la familia infectado! Dudo muchísimo que una experiencia tal pase al olvido al momento de elegir una nueva vivienda. Entiéndase, por favor, que un solo baño secundario es insuficiente cuando los miembros de la familia son más de tres, peor todavía si permanecen en casa por periodos prolongados. El semiincorporado soluciona en parte el problema, al menos en lo que a la privacidad y tranquilidad de los padres se refiere.

b) Destacar el baño de visitas.- Presumo que en muchos hogares este ambiente debe ser vital para el estricto protocolo de limpieza apenas se ingresa al departamento, pues de otra manera hay peligro de regar el virus por ahí. ¿Y cómo volverlo más atractivo? Un funcional mobiliario de melamine para guardar toallas de mano, jabones y desinfectantes se hace indispensable. Y si el espacio lo permitiera, no sería mala idea incorporarle una poza de ducha, sea en paralelo a los sanitarios, en diagonal o en cabina;




Antaño expuse que el baño de visitas era necesario para salvaguardar la privacidad de la Familia (1). ¡Nunca pensé que iba a ser necesario para sus mismos miembros! Y no me negarán que la alternativa es perfectamente viable.

c)  Completar el baño de servicio (2).- Es de suponer que este servicio higiénico lo estén utilizando los miembros de la Familia, en especial en caso de contagio. ¿Cómo así?

Me explico: En estos tiempos las nanas rara vez son cama adentro, salvo que trabajen para familias muy acomodadas. Las domésticas cama afuera pasan la cuarentena en su propio domicilio. Y se cuentan a millares las familias que no tienen empleada. Por tanto, el baño de servicio quedó disponible. ¡Y ya escucho las maldiciones de los usuarios por falta de lavatorio en el mismo!  Visto así, llegamos a la conclusión de que es indispensable que sea el baño de servicio sea en verdad completo y tenga mejores acabados. ¿El plano de instalaciones sanitarias no contempla lavatorio para dicho ambiente? ¡Pues no sé cómo harán, señores constructores, pero hay que colocarlo sí o sí!  Por simple medida higiénica, para que la empleada lave sus manos luego de hacer sus necesidades, y por el virus de marras en cuestión.  Entiendan, por favor: No puede haber un baño de servicio sin lavatorio, hoy menos que nunca, porque a partir de ahora ningún cliente lo aceptará. En última instancia un caño con aguamanil de cerámica resolvería el problema. Reproduzco nuevamente aquí el ejemplo que coloqué en el post ¿Área de servicio o prisión doméstica, solo que variando la tonalidad de los colores, para que Google no me penalice por la duplicidad de imágenes:



¿Y qué sucede con los departamentos de tres dormitorios que solo cuentan con dos baños en todo el predio: el principal en  extremo interior del dormitorio, y el secundario en el pasillo? Resígnense, señores. No se los van a comprar, salvo aquellos que quieran el tercer dormitorio como un simple estudio. Será mejor que  vayan preparando una buena estrategia para no tener que rematarlos. A ver qué se me ocurre en el futuro, además de la oferta de muebles o enseres.


3. Cocina-lavandería integrada. Las soluciones aquí son mucho más sencillas. Abajo las detallo.

a) Separar ambos ambientes.- Para tal cometido el costo es ínfimo. Dependiendo del caso un block de vidrio, una puerta abatible o corrediza, una plancha de policarbonato pavonado a medio muro, o un panel es suficiente para independizar la lavandería de la cocina. Y la gran mayoría de ustedes ya lo ha considerado en sus proyectos:





¿Y qué hacer si el espacio integrado de cocina-lavandería resulta imposible de separar? Se me ocurre que un gabinete con puertas plegadizas soluciona el problema. Eso sí: el lavadero ha de ser pequeño para dar mayor cabida a la lavadora automática. Algo parecido a la foto de abajo, si bien aquí casi no se usa la secadora porque consume demasiada energía eléctrica:




El departamento de mi primo -ubicado en Surco C- tenía una cabina similar en la misma cocina, solo que de mayor anchura, en donde holgadamente entraban  la terma, la lavadora y el tendal interior abatible, además de muebles altos. ¡Lástima que no tenga fotos apropiadas para mostrarlas aquí! Cerrada con las puertas plegadizas quedaba de maravilla. El asunto está en que los detergentes y la ropa recién lavada no queden visibles, para evitar la sensación de desorden tugurizado.


b) Ampliar el espacio del gabinete de lavado. He visto que en varios proyecto modernos se está imitando el estilo europeo, concretamente el español. Así tenemos que las lavanderías se están separando de las cocinas en cuartitos aparte. No está nada mal e incluso se torna más decoroso. Vean este ejemplo (3):




Este departamento me fascina.  Los dormitorios son amplios, cada cual cuenta con su propio baño y el aislamiento está garantizado, en caso de necesitarlo. Pero hay un problema: la cabina de lavado solo da lugar a la lavadora. Yo me pregunto y hasta ahora no me respondo: ¿Y dónde se van a higienizar  mopas, trapeadores y otros aditamentos de limpieza? Aparte, hay prendas que no resisten el lavado automático. En este caso puntual pienso que el espacio destinado al escritorio debería utilizarse para agrandar el gabinete y poder colocar lavatorio y tendal abatible. ¿Son imprescindibles estos dos últimos aditamentos? Por supuesto que sí. Tómese en cuenta que los centros de lavado de los edificios RDA no se utilizan en cuarentena por temor al contagio. Por tanto es indispensable optimizar las lavanderías de cada departamento, de manera que los residentes satisfagan convenientemente la necesidad de lavar sus prendas y artículos de limpieza.

Conque vamos, señores constructores, que las soluciones son simples y nada costosas. Y dado que todo pasa y el tiempo vuela, creo preciso revisar con calma estos y otros detalles, para que  constructores y agentes inmobiliarios podamos ofrecer inmuebles saneados y a prueba de pandemias. Será lo mejor, ¿no les parece?

Tal como en las pasadas ocasiones, les invito a manifestar sus opiniones en este blog o en Facebook.

Notas aclaratorias:
(1) Para acceder a dicho artículo hacer click aquí.
(2) Muchos constructoras ya lo han hecho por iniciativa propia.
(3) Por respeto a la constructora y al profesional que elaboró el diseño, omito el nombre del proyecto y he cambiado el color de la imagen.



viernes, 27 de marzo de 2020

REFLEXIONES EN CUARENTENA (1)






Estas reflexiones en cuarentena van dirigidas a ustedes, señores constructores. Y al igual que en el artículo anterior,  nuevamente escribo de manera particular a los arquitectos.

Verán, en setiembre de este año pisaré oficialmente al sexagésimo escalón. En estas seis décadas me ha tocado vivir múltiples acontecimientos: la dictadura militar, la rebelión de los policías, el retorno a la democracia, la hiperinflación, los paquetazos, el terrorismo, el shock económico e incluso una epidemia de cólera, amen de varios terremotos. Y no se diga de la inestabilidad provocada por los presidentes y políticos corruptos, varios de los cuales ahora están en prisión.  ¡Pero jamás, jamás, jamás llegué a pensar que estaríamos casi como en la Edad Media gracias a una pandemia!!! Verdad que distancias kilométricas hay entre la que padecieron nuestros ancestros por causa de la Peste Negra. Mas nunca faltan agoreros modernos, que se empeñan en hacer circular por las redes una retahíla de mensajes mal calificados de "apocalípticos" (1).  

Cabe destacar que en el Perú se da el curioso hecho de que la gran mayoría de infectados residen en Lima y pertenecen a estratos altos. Y es lógico, dado que solo los pudientes en demasía pueden darse el lujo de viajar a Europa y China. Visto así y tomando en cuenta que nuestra población todavía es joven (2), el índice de recuperación se prevé relativamente rápido y sin mayores problemas, más todavía porque el aislamiento social se ha ordenado a tiempo. ¡Dios y su gracia permitan que así sea, porque a la fecha ya son once los fallecidos y los infectados ascienden a seiscientos treinta y cinco! A ojos vistas la economía nacional está muy afectada por este paro forzoso. La única elección es trabajar de manera virtual y no solo para mantener la mente ocupada. Y así lo estamos haciendo numerosos agentes inmobiliarios y constructoras.

Sin embargo, hay que reconocer que el enclaustramiento estimula la creatividad, al tiempo que permite percibir la realidad desde distintos ángulos, cosa que no se logra con el frenesí del trajín diario.  A tales observaciones obedece este artículo.

Analizando lo que nos toca sufrir hoy,  llego a la conclusión de que la cuarentena es un verdadero reto, tomando en cuenta que demasiados hogares parecen hoteles más que otra cosa. ¡Nada que ver con las costumbres familiares de mis tiempos idos! Ya imagino a los "huéspedes" sentados juntos a la mesa para desayuno, almuerzo y cena. Por ahí alguno comentó que había conversado con su esposa y había descubierto que era muy simpática. ¡Era hora de volver a ser Familia, señores!  En ese sentido, la situación tiene su aspecto positivo. Con todo y ya como agente inmobiliaria, no dejo de pensar que buena parte de la población reside en departamentos modernos que -por su diseño- no permiten llevar sanamente una cuarentena e incluso favorecen los contagios. Nadie pudo imaginar nunca que una pandemia mundial iba a afectarnos de este modo. Pero ya que ha ocurrido y podría volver a ocurrir, con el mayor de los respetos creo preciso señalar aquello que, a mi leal saber y entender, ha de tomarse en cuenta para las futuros proyectos multifamiliares.

En los artículos agrupados en la etiqueta Construyendo un Hogar hice una amplia exposición de ciertos defectos puntuales en los departamentos promedio.  Permítanme enumerarlos someramente.: 

1. La desproporción abismal en el tamaño de los dormitorios. Es común encontrar un gigantesco dormitorio principal, un dormitorio secundario ajustado, un tercer dormitorio enano y una celda de castigo en el área de servicio.  Si los ocupantes llegan solo para dormir y la misma empleada utiliza su habitación únicamente para cambiarse dado que trabaja por horas, el asunto es más llevadero. Pero he aquí que hoy todos han de recluirse y no es de extrañar que los hijos sientan hastío por permanecer horas y horas en una ratonera, mientras sus honorables progenitores gozan de una amplitud envidiable.  E imaginen la tortura que significará para la nana permanecer en su cuarto con vista a la lavandería, luego de soportar a los malandrines de la casa y sin poder asomarse ni al parque. ¡Nada mejor para volverse locos!

2. La poca funcionalidad de los dormitorios secundarios. Esto es consecuencia inmediata de lo anterior. Para la pareja se prevén comodidades y exquisiteces, tales como habitación de grandes dimensiones hasta con espacio para mesita de té, walk in closet, baño incorporado... Si lo desearan, podrían tranquilamente guardar la distancia social instalando dos camas de plaza y media cada una.  Pero no ocurre lo mismo con los hijos, que han de estar uno demasiado cerca del otro en caso de compartir habitación, a menos que se haya instalado un camarote, cuyas barras y escalera deberán desinfectarse una hora sí y la otra también.  Más claro: dichas estancias no están diseñadas para afrontar enfermedades ni aislamiento, sin referirnos necesariamente al coronavirus. Recuerdo que en el post Cuarto de huéspedes y/o dormitorio del adulto mayor  sugerí prever siquiera un dormitorio para estos fines e hice ciertas salvedades en pro de su implementación. ¡Nunca imaginé que iba a ser tan necesario y urgente!

3. La escasez de baños apropiados para todos los residentes del Hogar. Como sabemos, el baño incorporado del master goza de múltiples instalaciones para la conyugal parafernalia: jacuzzi, ducha española, muebles altos y bajos ¡y hasta dos lavatorios!!! En cambio, los sufridos hijos -aun siendo de sexo distinto- han de compartir un mismo servicio higiénico, más reducido en tamaño y sin mobiliario apropiado. A esto agréguese que en no pocos casos la pobre nana no tiene ni aguamanil para lavar sus manos (3).¡No quiero ni pensar en los problemas que se estarán suscitando para guardar las normas de higiene exigidas para evitar el contagio!

4.  La lavandería integrada a la cocina. Sortear este escollo ha de ser cosa de titanes, en especial si no se ha previsto al menos una separación con puerta de aluminio. Lavar la ropa de la persona infectada y tenderla cara a donde se preparan y/o consumen los alimentos debe ser muy estresante para todos los miembros de la Familia. Por otro lado, son contados con los dedos los diseños que previeron un lavabo especial para la ropa y otro para los aditamentos de limpieza. Es muy peligroso que en un mismo recipiente se laven prendas de sanos y enfermos, y encima se higienicen también mopas y trapeadores! El asunto empeora si no se cuenta con un espacio que permita al menos organizar el depósito de la ropa sucia. ¡Menudo problema, señores!

Reitero lo que expuse arriba:

Nadie podía imaginar siquiera que esto pasaríaPero sucedió.
Y hemos de estar preparados para cuando suceda otra vez.  

Para bien y para mal la modernidad nos sobrepasa. La globalización y los medios de comunicación han acortado distancias. Por tanto, los virus, bacilos y bacterias provenientes del otro lado del mundo puede instalarse acá en menos de veinticuatro horas. El delicioso aislamiento que gozaba el Perú, al estar ubicado en la parte central y occidental de América del Sur, ya no existe. Y creo fundamental tomarlo en cuenta para futuras edificaciones.

En el próximo post plantearé sugerencias puntuales para sortear estos escollos. Nada que ustedes no estén haciendo ya, señores constructores. Y como de costumbre, les invito a manifestar su opinión en este mismo blog o en Facebook.



Notas aclaratorias:
(1) El Apocalipsis no es un libro profético de desastres, sino del reinado definitivo de Cristo, que triunfa contra el demonio.
(2) Se sabe que el coronavirus afecta más a ancianos y enfermos crónicos. La pirámide poblacional se ha invertido en Europa, la edad promedio es de 45,5 años  y por esto las muertes se están dando en masa, colapsando el sistema sanitario de Italia y España en especial. Tomen nota los fanáticos del antinatalismo: En el año 2025 el Perú empezará su cuenta regresiva demográfica, ya que dejamos de ser nación joven. ONPE e INEI hace años dieron la voz de aviso.
(3) Afortunadamente, muchos constructores han tomado conciencia de tal barbaridad y ya han empezado a instalar baños completos de verdad en el área de servicio, al tiempo que están dando dimensiones más amplias al dormitorio de las nanas.

viernes, 6 de marzo de 2020

UN ARMARIO PROPIO PARA EL HOMBRE DE LA CASA






¡Nuevamente de vuelta, después de varios meses de vacaciones blogueras! ¡Jesús, cómo vuela el tiempo! Entre obligaciones comerciales y asuntos gremiales he descuidado mucho este blog. Pero no está en mi ánimo que esto siga ocurriendo. Por tanto, retorno con renovados bríos. Y en línea con el artículo anterior continúo hoy con los dormitorios, centrándome en el mobiliario fijo y permanente de los mismos. Solo que esta vez haré hincapié en algo que a nuestros arquitectos no se les ocurre esbozar ni por asomo: un armario propio para el hombre de la casa.

Comencemos por lo primero. El walk in closet se diseña para nosotras. Con contadas excepciones, casi todos los vestidores que me ha tocado ver están pensados más para un vestuario femenino que otra cosa. Encima, no cubren las necesidades de almacenaje, pues es sabido que las señoras poseen el doble o triple de prendas de vestir que un varón, si bien en teoría nunca tienen qué ponerse. Y es así que el sufrido hombre no cuenta con suficiente espacio para ternos, pantalones, corbatas, calcetines... que terminan apiñados en cualquier rincón del vestidor, o bien colgados uno sobre otros en la misma percha y hasta regados por el piso. A las pruebas me remito: ¿creen ustedes que las prendas de dos personas pueden caber en un rincón tan reducido como este?




Pero ahí no acaba la cosa.  A la hora de la verdad el vestidor se convierte en un cúmulo de polvo, humedad y mal olor, peor si es vía de acceso obligado al baño incorporado y/o destaca en perspectiva el trono de gloria. La única solución viable que se me ocurrió en el post  El dormitorio principal  fue ubicarlo en paralelo a los servicios higiénicos, de tal forma que se convirtiera en un cuartito independiente, como en el ejemplo que vemos arriba. Con todo, el walk in closet suele ser un dolor de cabeza para cualquier ama de casa y/o empleada doméstica, ya que es casi imposible pasar una buena aspiradora debido a la estrechez del recinto. Viviendo en El Derby, era una tortura limpiar el de mi hermano Andrés. Y solo de mirar el que muestra la foto de abajo se me erizan los cabellos:




Más claro: Así le repatee a algunos y otros me acusen de ¡discriminacióóón!!!, afirmo sin pestañear que el vestidor no es ventajoso para el nivel poblacional promedio y solo los departamentos de más de 180 m2 habrían de ostentarlo. Si el ambiente en cuestión no posee las amplias dimensiones que permitan guardar debidamente ropa y accesorios de ambos esposos, vestirse con comodidad y efectuar una limpieza prolija sin tanta complicación, debería descartarse. Convengo que esta medida conlleva el riesgo de que los compradores se declararen en huelga, y se precisa una salida viable y que enamore principalmente a la Jefa del Hogar. Entonces una va y piensa:

¿Por qué no colocar closets de pared a pared, o bien armarios empotrados en distintos puntos de la habitación?

Analicemos la primera propuesta. Les pido observen detenidamente esta imagen:




La foto muestra un closet de muy generosas dimensiones.. Se ve muy coqueto con la sencilla moldura de sus puertas y cajones. Y en su frontis apreciamos una hendidura ex profeso para la pantalla del televisor. Obviamente ocupa un espacio de pared a pared, como antaño se usaba.  Y lo mejor: Está equitativamente distribuido como para dos personas, tanto en el guardarropa vertical, como en su cajonería y maletera. No me negarán que buena parte de la necesidad de almacenaje queda solucionado, al tiempo que a cada miembro de la pareja se le da su propio espacio. Y si tomamos en cuenta el gran tamaño que todavía suele darse al famoso master de los proyectos inmobiliarios, este diseño es apropiado para los usuarios y barato para cualquier constructor. Conste que la idea no es mía, sino que era elección obligada en tiempos idos. Y funcionaba de maravilla, ya que los dormitorios ganaban en amplitud.

Veamos lo que hay para la segunda opción (1). Fijémonos primero en un diseño mixto, que combine ropero y walk in closet.  Para este caso, una cabina resulta ideal:




Como puede verse la estructura interna es de melamine. Tiene tres ángulos y el primer lado es más corto. La foto deja entrever una cajonería en el fondo bajo, repisas y varillas para colgadores. Pero lo que que más me llama la atención son las portezuelas de lona tipo estor, las mismas  que corren por rieles instalados en el piso y en el techo. ¡Nunca había visto nada semejante! El modelo es bastante original, de mínimo costo y muy agradable vista. Dos cabinas de este tipo en una habitación rectangular y a cada lado de la cama quedarían preciosas.

Ahora pasemos a los armarios propiamente dichos. Tomemos en cuenta que  han de guardar gran cantidad de ropa y accesorios y no restar amplitud a la habitación. Por eso los modelos esquinados resultan muy recomendables. No me negarán que este es sencillamente encantador:





El diseño es elegante, práctico y da la sensación de holgura y luminosidad gracias al color pastel elegido. Nótese que en las portezuelas deslizantes ostentan espejos verticales y en su interior se han instalado originales canastillas -aparentemente de metal recubierto con material plástico de color blanco- , las cuales mantendrán las prendas ventiladas y libres de humedad. La cajonería tradicional se ha colocado al exterior a manera de una simpática cómoda, la cual incluso sirve de mesada para colocar diversos objetos. También se han contemplado repisas verticales externas para libros o adornos. ¿Imaginan dos muebles gemelos ubicados también en los extremos de la habitación, para que cada cónyuge pueda guardar ropa y accesorios a su gusto y necesidad?

Este otro modelo oculta la cajonería dentro del armario, pero igual mantiene varillas para los colgadores, así como las repisas superiores e inferiores:




Y este -si bien con proporciones desiguales en cada bloque- podría considerarse lo suficientemente amplio para ambos esposos. ¿A qué no adivinan cuál correspondería al sufrido hombre?




Tratándose de dormitorios más pequeños, es preferible el closet de pared a pared. Aunque armarios como el de abajo pueden resultar muy prácticos, siempre y cuando sea factible instalar dos o más en distintas esquinas:




Señores constructores, hay soluciones buenas, bonitas y baratas. Y entra aquí la creatividad de un arquitecto para diseñar el mobiliario más idóneo para espacios amplios o reducidos. Y nunca insistiré lo suficiente en que un primoroso brochure con tales innovaciones encantará a la Jefa del Hogar, con mayor razón si se le permite elegir entre tres modelos específicos. Pero quien se emocionará hasta las lágrimas será el jefe -con minúsculas para estos menesteres-. dado que ¡por fin! se estará tomado en cuenta sus necesidades domésticas. Hoy, que tanto se habla de equidad, creo que es tiempo de reconocer que el hombre de la casa también tiene derecho a gozar de un espacioso y decente guardarropa.

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Notas aclaratorias
(1) Las imágenes las he tomado de la web Simplemente Genial, en la cual se dan incluso las medidas de estos muebles. Pueden ingresar haciendo click aquí