domingo, 16 de agosto de 2020
REFLEXIONES EN CUARENTENA (5)
lunes, 27 de abril de 2020
REFLEXIONES EN CUARENTENA (3)
Sé que estoy tocando un tema sensible, en especial cuando hay tantos proyectos con estos plus no solo a medio hacer, sino a medio vender. Va a ser complicado el replanteo arquitectónico a quienes compraron justo por lo arriba mencionado.... porque en masa llegan los que buscan exactamente todo lo contrario y rechazan de cuajo el concepto de casa club. ¡Ay, señores constructores, que el asunto se pone difícil! Constructores y agentes inmobiliarios tenemos un gran desafío por delante.
Los edificios multifamiliares poseen una singular belleza, a no dudarlo. ¡Me quito el sombrero ante el ingenio de los arquitectos peruanos para hacer caber tanto incluso en espacios que van desde los 25 m2! Solo que precisamente aquí está el problema fundamental: salvo excepciones en distritos emblemáticos, los departamentos modernos son demasiado pequeños, tal como lo reconoció el Presidente Vizcarra, cuya autoridad moral en la materia no se discute porque es ingeniero civil. ¡La gente se está volviendo loca pasando ahí su cuarentena! Por sus dimensiones no pocos de ellos merecerían ser oficinas y no viviendas. Los seres humanos no podemos residir en ambientes tan estrechos sin que se resienta nuestra salud física y mental, menos ahora que se ha hecho forzosa la convivencia familiar a tiempo completo y que el teletrabajo es prácticamente la única opción laboral posible. Verdad que estos inmuebles se diseñaron para una población que todo el día trabajaba y/o estudiaba fuera y en la noche regresaba solo a dormir. Pero hoy las necesidades son diametralmente opuestas y todo parece indicar que lo serán por mucho tiempo. Habrá que adaptarse... si el rubro quiere sobrevivir.
Ahora bien, en proyectos RDA y RDMA no podemos dejar de lado que el número elevado de unidades inmobiliarias siempre fue un problema, incluso sin pandemia. La elevada densidad poblacional de un edificio ha sido el gran dolor de cabeza para la Junta de Propietarios, en especial en los segmentos C y D, salvo que la constructora hubiera tenido el buen tino de ser ella quien elaborara el Reglamento Interno incluyéndolo en la minuta de compraventa (1). Pero aun así resulta difícil organizarse. Encima, tenemos hoy a los residentes que, debiendo permanecer en aislamiento, concurren en ascensores y pasillos al momento de bajar a comprar alimentos y medicinas. Verdad que esto es inevitable en una construcción vertical. Mas no me negarán que con tal de obtener jugosas ganancias hubo quienes sacaron departamentitos de donde no había, aumentando la densidad poblacional a niveles astronómicos. Por tanto, es natural que al margen de la desobediencia al incumplir la cuarentena, el contagio se haya dado a múltiple escala en distritos donde abundan estos condominios, amen de que los problemas entre residentes habrán sido moneda corriente mucho antes de que el coronavirus se instalara por estos lares.
3. Distribución y asignación de ambientes. Se ha disertado hasta el cansancio sobre la exorbitante área asignada al dormitorio principal y sus anexos, con las consecuentes carencias para las restantes estancias (4). Así que hoy no voy a insistir sobre el tema. Pero sí creo preciso señalar la razón de fondo para este diseño: Haber priorizado las comodidades para la pareja, dejando a un lado las auténticas necesidades de la Familia.
He visto demasiados casos en que el famoso master con sus infaltables walk in closet y baño incorporado llegan a ocupar hasta un tercio del inmueble ¡y en departamentos de 80 m2 o menos!!! No niego que el mercado marca la pauta y que son los clientes quienes vuelven tendencia lo que desean comprar. Pero he aquí que muchas constructoras convirtieron en norma lo que debió ser una exquisitez propia de quienes pueden pagar un vivienda de más de 150 m2. Indirectamente, el boom inmobiliario alentó el egoísmo parental desde el segmento B hasta los posteriores. Hoy el Covid-19 está pasando cara la factura a esos padres que eligieron aquello que cubría sus aspiraciones, más no sus necesidades verdaderas. Y como expuse arriba, en cuanto puedan saldrán disparados a buscar algo diferente.. Huelga decir que urge pensar ya en cómo satisfacer los nuevos requerimientos, pues de otra manera... nadie querrá los departamentos que ustedes levanten, los que se quedarán sin vender por siempre jamás amen.
Señores constructores, las cosas cambiaron de la noche a la mañana y creo preciso que, a la brevedad posible, cada uno de ustedes evalúe el camino a seguir. Mi sugerencia puntual es que, a la brevedad posible, convoquen a los estamentos pertinentes de su empresa y a los agentes inmobiliarios de su mayor confianza para analizar la situación y definir estrategias. Ahora más que nunca van a necesitar toda la ayuda posible y pueden estar seguros de que los corredores estaremos a su lado y juntos saldremos airosos de esta crisis. Codo a codo vamos a lograrlo. Y si, como dicen, el sector construcción recién comenzara a operar en agosto, en vez de mirar esta coyuntura como desastre animo a percibirla como bendición del Cielo al menos para quienes construyen edificios RDA y RDMA, ya que les dará tiempo suficiente para planificar a conciencia la manera de desfacer el entuerto.
Tal como en otras ocasiones, espero sus amables opiniones en este blog o en Facebook.
Notas aclaratorias
(1) Pueden ingresar al webinar haciendo click aquí. Ver a,partir de minuto 33:21
(2) Conferencia de prensa del presidente Vizcarra. Ver a partir de minuto 1:07:14. Ingresar aquí.
(3) El Grupo Imagina tenía esta magnífica costumbre allá por el 2,009. Espero que no haya caído en desuso.
(4) Leer el post Área privada ¿para la pareja o para la familia?
viernes, 27 de marzo de 2020
REFLEXIONES EN CUARENTENA (1)
Verán, en setiembre de este año pisaré oficialmente al sexagésimo escalón. En estas seis décadas me ha tocado vivir múltiples acontecimientos: la dictadura militar, la rebelión de los policías, el retorno a la democracia, la hiperinflación, los paquetazos, el terrorismo, el shock económico e incluso una epidemia de cólera, amen de varios terremotos. Y no se diga de la inestabilidad provocada por los presidentes y políticos corruptos, varios de los cuales ahora están en prisión. ¡Pero jamás, jamás, jamás llegué a pensar que estaríamos casi como en la Edad Media gracias a una pandemia!!! Verdad que distancias kilométricas hay entre la que padecieron nuestros ancestros por causa de la Peste Negra. Mas nunca faltan agoreros modernos, que se empeñan en hacer circular por las redes una retahíla de mensajes mal calificados de "apocalípticos" (1).
Cabe destacar que en el Perú se da el curioso hecho de que la gran mayoría de infectados residen en Lima y pertenecen a estratos altos. Y es lógico, dado que solo los pudientes en demasía pueden darse el lujo de viajar a Europa y China. Visto así y tomando en cuenta que nuestra población todavía es joven (2), el índice de recuperación se prevé relativamente rápido y sin mayores problemas, más todavía porque el aislamiento social se ha ordenado a tiempo. ¡Dios y su gracia permitan que así sea, porque a la fecha ya son once los fallecidos y los infectados ascienden a seiscientos treinta y cinco! A ojos vistas la economía nacional está muy afectada por este paro forzoso. La única elección es trabajar de manera virtual y no solo para mantener la mente ocupada. Y así lo estamos haciendo numerosos agentes inmobiliarios y constructoras.
Sin embargo, hay que reconocer que el enclaustramiento estimula la creatividad, al tiempo que permite percibir la realidad desde distintos ángulos, cosa que no se logra con el frenesí del trajín diario. A tales observaciones obedece este artículo.
Analizando lo que nos toca sufrir hoy, llego a la conclusión de que la cuarentena es un verdadero reto, tomando en cuenta que demasiados hogares parecen hoteles más que otra cosa. ¡Nada que ver con las costumbres familiares de mis tiempos idos! Ya imagino a los "huéspedes" sentados juntos a la mesa para desayuno, almuerzo y cena. Por ahí alguno comentó que había conversado con su esposa y había descubierto que era muy simpática. ¡Era hora de volver a ser Familia, señores! En ese sentido, la situación tiene su aspecto positivo. Con todo y ya como agente inmobiliaria, no dejo de pensar que buena parte de la población reside en departamentos modernos que -por su diseño- no permiten llevar sanamente una cuarentena e incluso favorecen los contagios. Nadie pudo imaginar nunca que una pandemia mundial iba a afectarnos de este modo. Pero ya que ha ocurrido y podría volver a ocurrir, con el mayor de los respetos creo preciso señalar aquello que, a mi leal saber y entender, ha de tomarse en cuenta para las futuros proyectos multifamiliares.
En los artículos agrupados en la etiqueta Construyendo un Hogar hice una amplia exposición de ciertos defectos puntuales en los departamentos promedio. Permítanme enumerarlos someramente.:
1. La desproporción abismal en el tamaño de los dormitorios. Es común encontrar un gigantesco dormitorio principal, un dormitorio secundario ajustado, un tercer dormitorio enano y una celda de castigo en el área de servicio. Si los ocupantes llegan solo para dormir y la misma empleada utiliza su habitación únicamente para cambiarse dado que trabaja por horas, el asunto es más llevadero. Pero he aquí que hoy todos han de recluirse y no es de extrañar que los hijos sientan hastío por permanecer horas y horas en una ratonera, mientras sus honorables progenitores gozan de una amplitud envidiable. E imaginen la tortura que significará para la nana permanecer en su cuarto con vista a la lavandería, luego de soportar a los malandrines de la casa y sin poder asomarse ni al parque. ¡Nada mejor para volverse locos!
2. La poca funcionalidad de los dormitorios secundarios. Esto es consecuencia inmediata de lo anterior. Para la pareja se prevén comodidades y exquisiteces, tales como habitación de grandes dimensiones hasta con espacio para mesita de té, walk in closet, baño incorporado... Si lo desearan, podrían tranquilamente guardar la distancia social instalando dos camas de plaza y media cada una. Pero no ocurre lo mismo con los hijos, que han de estar uno demasiado cerca del otro en caso de compartir habitación, a menos que se haya instalado un camarote, cuyas barras y escalera deberán desinfectarse una hora sí y la otra también. Más claro: dichas estancias no están diseñadas para afrontar enfermedades ni aislamiento, sin referirnos necesariamente al coronavirus. Recuerdo que en el post Cuarto de huéspedes y/o dormitorio del adulto mayor sugerí prever siquiera un dormitorio para estos fines e hice ciertas salvedades en pro de su implementación. ¡Nunca imaginé que iba a ser tan necesario y urgente!
3. La escasez de baños apropiados para todos los residentes del Hogar. Como sabemos, el baño incorporado del master goza de múltiples instalaciones para la conyugal parafernalia: jacuzzi, ducha española, muebles altos y bajos ¡y hasta dos lavatorios!!! En cambio, los sufridos hijos -aun siendo de sexo distinto- han de compartir un mismo servicio higiénico, más reducido en tamaño y sin mobiliario apropiado. A esto agréguese que en no pocos casos la pobre nana no tiene ni aguamanil para lavar sus manos (3).¡No quiero ni pensar en los problemas que se estarán suscitando para guardar las normas de higiene exigidas para evitar el contagio!
Y hemos de estar preparados para cuando suceda otra vez.
Para bien y para mal la modernidad nos sobrepasa. La globalización y los medios de comunicación han acortado distancias. Por tanto, los virus, bacilos y bacterias provenientes del otro lado del mundo puede instalarse acá en menos de veinticuatro horas. El delicioso aislamiento que gozaba el Perú, al estar ubicado en la parte central y occidental de América del Sur, ya no existe. Y creo fundamental tomarlo en cuenta para futuras edificaciones.
En el próximo post plantearé sugerencias puntuales para sortear estos escollos. Nada que ustedes no estén haciendo ya, señores constructores. Y como de costumbre, les invito a manifestar su opinión en este mismo blog o en Facebook.
(3) Afortunadamente, muchos constructores han tomado conciencia de tal barbaridad y ya han empezado a instalar baños completos de verdad en el área de servicio, al tiempo que están dando dimensiones más amplias al dormitorio de las nanas.
lunes, 6 de abril de 2020
REFLEXIONES EN CUARENTENA (2)
Mas está en nuestras manos quedarnos en casa y guardar las estrictas medidas precautorias de higiene. Entretanto, bueno es seguir trabajando, así sea a la distancia, para minimizar los efectos de la crisis. Por eso, además de las ofertas virtual de los inmuebles que intermedio, me estoy dedicando a estudiar el impacto de la pandemia en las viviendas de hoy. Como saben, me anima la mejor de las intenciones al escribir estos post, ya que que la reactivación del rubro está en juego. Y pienso que todos los involucrados en la aventura inmobiliaria debemos poner el hombro para salir airosos de esta emergencia.
En mi publicación anterior expuse que buena parte de los departamentos modernos no fueron pensados precisamente para la gente se quede en casa, dada la agitación de la vida moderna. Las excepciones son contadas con los dedos. Quede claro que ni por asomo estoy culpando a las constructoras. Simplemente hice un análisis de lo que deben estar padeciendo las personas contagiadas y sus familiares, debido a la desproporción abismal en el área de los dormitorios, la insuficiencia en número y funcionalidad para los baños de hijos y domésticos, así como la carencia de un diseño apropiado para la lavandería, la cual suele integrarse indebidamente a la cocina. Ambientes así no permiten guardar un verdadero aislamiento e incluso dificultan las medidas precautorias de higiene. Nadie imaginó jamás que pudiéramos afrontar una situación como esta. Pero en ella estamos.
Por otro lado, seamos realistas: Aquí en el Perú el Covid-19 se ha concentrado de manera particular en Lima y en los segmentos A y B. Y no solo quienes tienen enfermos en casa habrán tomado conciencia de las defectos de su vivienda, antes bien hay que considerar a los desde antes necesitaban un nuevo departamento por falta de espacio. Es un hecho que cuando esto amaine y estas personas salgan a la calle, buscarán desesperados otras opciones, ya que es factible que se nos impongan varias cuarentenas hasta que se encuentre una vacuna. Entonces, habrá que ofrecerles inmuebles idóneos y muy diferentes a los que hoy se estilan, porque de otra manera no comprarán. Así de simple.
¿Me adelanto demasiado con estos considerandos? Pienso que no. El sector construcción se verá seriamente afectado por causa de la crisis y mal haríamos en cerrar los ojos ante tal evidencia. Mas no olvidemos, señores, que el mismo día en que los aliados tomaban Berlín en la Segunda Guerra Mundial, la compraventa de inmuebles continuaba. E igual ha sucedido siempre en catástrofes de otra índole. Por tanto, es mejor estar preparados y adelantarnos a lo que clientes van a solicitar. Nada puede decirse aún de quienes necesiten un crédito hipotecario, porque el sistema financiero no ha definido reglas para esta nueva situación. Sin embargo, compradores con recursos propios nunca faltan. Por otro lado, en esta coyuntura se están viendo muy beneficiados aquellos que comercian los suministros médicos y de bioseguridad, así como artículos de primera necesidad. También destacan los laboratorios, las farmacias, las agencias digitales, la banca... Se está incrementando el servicio de delivery y el de fumigaciones. Pues bien, a este público habremos de apuntar en un principio. Y precisamente este público será más exigente por todo lo arriba expuesto. ¿Qué hacer entonces?
Creo que lo primero es concentrarnos en lo que ya está en marcha, es decir los proyectos inmobiliarios que encuentran en construcción, en acabados o listos para entrega. ¿Habrá que arreglar algo? Si es demasiado notorio y no compromete estructuras, indudablemente sí, que más luego es tarde. Nada que los vaya a dejar en la miseria, señores, y que logrará que el potencial comprador sienta que se le ofrece justo lo que necesita para sanar las heridas psicológicas provocadas en la cuarentena.
Veamos qué se puede hacer respecto a:
1. Tamaño de las habitaciones. Desfacer este entuerto es cosa difícil. En la gran mayoría de casos será materialmente imposible. Lo único que se me ocurre es ofrecer mobiliario completo diseñado ex profeso para el dormitorio enano como plus de venta y cero costo. Y si es factible que la misma Madre de Familia elija el modelo entre tres que se le ofrezcan, mejor todavía. He aquí uno muy similar a los que he planteado en anteriores post y que ustedes ya han insertado en sus brochures de venta:
2. Número y funcionalidad de los baños. Lo primero es potenciar los que el diseño arquitectónico trae consigo. ¿Qué hacemos si, como es usual, existen solo dos baños completos para la Familia: el incorporado al master y el baño compartido?
a) Convertir el baño principal en semiincorporado.- Es factible si se ubica en paralelo al walk in closet y/o pegado a la entrada del dormitorio principal. El asunto estriba en la posibilidad de separarlo de la habitación con una simple puerta si el cliente así lo solicita. Ya lo había planteado hace cuatro años en otro artículo. Y ustedes hace tiempo que lo vienen haciendo realidad. A las pruebas me remito. Este es un departamento del Proyecto Brasil, de Evergran Grupo Inmobiliario. Contará con 84.17 m2. Está en preventa, pero viene de perlas para lo que trato de explicar. La línea negra que señala el nuevo ingreso a la habitación principal es de mi autoría:
En caso de que el walk in closet y el baño estuvieran a la inversa, habría que colocarlos en el orden señalado en la imagen. Vamos, señores. No pongan esa cara, que no es para tanto.
Sin duda alguno de ustedes se preguntará: ¿es tan necesario un baño semiincorporado? En inmuebles pequeños indudablemente sí, con mayor razón si no hay baño de visitas ni de servicio. ¡Piensen en la tortura que habrá sido para la pareja el que los hijos les hayan tocado una y mil veces la puerta para ir al baño, y todo porque el veintiúnico servicio higiénico compartido estaba ocupado, o bien había sido asignado al miembro de la familia infectado! Dudo muchísimo que una experiencia tal pase al olvido al momento de elegir una nueva vivienda. Entiéndase, por favor, que un solo baño secundario es insuficiente cuando los miembros de la familia son más de tres, peor todavía si permanecen en casa por periodos prolongados. El semiincorporado soluciona en parte el problema, al menos en lo que a la privacidad y tranquilidad de los padres se refiere.
b) Destacar el baño de visitas.- Presumo que en muchos hogares este ambiente debe ser vital para el estricto protocolo de limpieza apenas se ingresa al departamento, pues de otra manera hay peligro de regar el virus por ahí. ¿Y cómo volverlo más atractivo? Un funcional mobiliario de melamine para guardar toallas de mano, jabones y desinfectantes se hace indispensable. Y si el espacio lo permitiera, no sería mala idea incorporarle una poza de ducha, sea en paralelo a los sanitarios, en diagonal o en cabina;
Antaño expuse que el baño de visitas era necesario para salvaguardar la privacidad de la Familia (1). ¡Nunca pensé que iba a ser necesario para sus mismos miembros! Y no me negarán que la alternativa es perfectamente viable.
c) Completar el baño de servicio (2).- Es de suponer que este servicio higiénico lo estén utilizando los miembros de la Familia, en especial en caso de contagio. ¿Cómo así?
Me explico: En estos tiempos las nanas rara vez son cama adentro, salvo que trabajen para familias muy acomodadas. Las domésticas cama afuera pasan la cuarentena en su propio domicilio. Y se cuentan a millares las familias que no tienen empleada. Por tanto, el baño de servicio quedó disponible. ¡Y ya escucho las maldiciones de los usuarios por falta de lavatorio en el mismo! Visto así, llegamos a la conclusión de que es indispensable que sea el baño de servicio sea en verdad completo y tenga mejores acabados. ¿El plano de instalaciones sanitarias no contempla lavatorio para dicho ambiente? ¡Pues no sé cómo harán, señores constructores, pero hay que colocarlo sí o sí! Por simple medida higiénica, para que la empleada lave sus manos luego de hacer sus necesidades, y por el virus de marras en cuestión. Entiendan, por favor: No puede haber un baño de servicio sin lavatorio, hoy menos que nunca, porque a partir de ahora ningún cliente lo aceptará. En última instancia un caño con aguamanil de cerámica resolvería el problema. Reproduzco nuevamente aquí el ejemplo que coloqué en el post ¿Área de servicio o prisión doméstica, solo que variando la tonalidad de los colores, para que Google no me penalice por la duplicidad de imágenes:
¿Y qué sucede con los departamentos de tres dormitorios que solo cuentan con dos baños en todo el predio: el principal en extremo interior del dormitorio, y el secundario en el pasillo? Resígnense, señores. No se los van a comprar, salvo aquellos que quieran el tercer dormitorio como un simple estudio. Será mejor que vayan preparando una buena estrategia para no tener que rematarlos. A ver qué se me ocurre en el futuro, además de la oferta de muebles o enseres.
3. Cocina-lavandería integrada. Las soluciones aquí son mucho más sencillas. Abajo las detallo.
a) Separar ambos ambientes.- Para tal cometido el costo es ínfimo. Dependiendo del caso un block de vidrio, una puerta abatible o corrediza, una plancha de policarbonato pavonado a medio muro, o un panel es suficiente para independizar la lavandería de la cocina. Y la gran mayoría de ustedes ya lo ha considerado en sus proyectos:
¿Y qué hacer si el espacio integrado de cocina-lavandería resulta imposible de separar? Se me ocurre que un gabinete con puertas plegadizas soluciona el problema. Eso sí: el lavadero ha de ser pequeño para dar mayor cabida a la lavadora automática. Algo parecido a la foto de abajo, si bien aquí casi no se usa la secadora porque consume demasiada energía eléctrica:
El departamento de mi primo -ubicado en Surco C- tenía una cabina similar en la misma cocina, solo que de mayor anchura, en donde holgadamente entraban la terma, la lavadora y el tendal interior abatible, además de muebles altos. ¡Lástima que no tenga fotos apropiadas para mostrarlas aquí! Cerrada con las puertas plegadizas quedaba de maravilla. El asunto está en que los detergentes y la ropa recién lavada no queden visibles, para evitar la sensación de desorden tugurizado.
b) Ampliar el espacio del gabinete de lavado. He visto que en varios proyecto modernos se está imitando el estilo europeo, concretamente el español. Así tenemos que las lavanderías se están separando de las cocinas en cuartitos aparte. No está nada mal e incluso se torna más decoroso. Vean este ejemplo (3):
Este departamento me fascina. Los dormitorios son amplios, cada cual cuenta con su propio baño y el aislamiento está garantizado, en caso de necesitarlo. Pero hay un problema: la cabina de lavado solo da lugar a la lavadora. Yo me pregunto y hasta ahora no me respondo: ¿Y dónde se van a higienizar mopas, trapeadores y otros aditamentos de limpieza? Aparte, hay prendas que no resisten el lavado automático. En este caso puntual pienso que el espacio destinado al escritorio debería utilizarse para agrandar el gabinete y poder colocar lavatorio y tendal abatible. ¿Son imprescindibles estos dos últimos aditamentos? Por supuesto que sí. Tómese en cuenta que los centros de lavado de los edificios RDA no se utilizan en cuarentena por temor al contagio. Por tanto es indispensable optimizar las lavanderías de cada departamento, de manera que los residentes satisfagan convenientemente la necesidad de lavar sus prendas y artículos de limpieza.
Conque vamos, señores constructores, que las soluciones son simples y nada costosas. Y dado que todo pasa y el tiempo vuela, creo preciso revisar con calma estos y otros detalles, para que constructores y agentes inmobiliarios podamos ofrecer inmuebles saneados y a prueba de pandemias. Será lo mejor, ¿no les parece?
Tal como en las pasadas ocasiones, les invito a manifestar sus opiniones en este blog o en Facebook.
Notas aclaratorias:
(1) Para acceder a dicho artículo hacer click aquí.
(2) Muchos constructoras ya lo han hecho por iniciativa propia.
(3) Por respeto a la constructora y al profesional que elaboró el diseño, omito el nombre del proyecto y he cambiado el color de la imagen.
jueves, 14 de mayo de 2020
REFLEXIONES EN CUARENTENA (4)
1. Ubicar un ambiente al lado de la puerta principal para la higiene del recién llegado. Indudablemente el lugar idóneo para tal cometido es el baño de visitas, el cual habría de incluirse incluso en los departamentos de un dormitorio, al menos si cuentan con 50 m2 o más. Y tal como se dijo en el post anterior, agregarle una poza de ducha, si el espacio lo permitiera, en los departamentos que tengan dos o más dormitorios.
¿Y por qué es tan necesario? Porque esta pandemia nos ha demostrado la necesidad inminente de lavarnos las manos apenas ingresamos a nuestro hogar... y al del vecino, cuando llegue el momento. De no existir este servicio higiénico, nos veremos obligados a ir al veintiúnico baño secundario ubicado en el pasillo interior, o bien acudir al sacrosanto master para ingresar al baño incorporado. Más claro: regaremos virus y bacterias a nuestro paso, dejando nuestra indeleble marca en manijas y muebles. A esto agréguese que en dicho trayecto podemos encontrarnos con algún familiar, a quien no tendremos reparo de saludar con una palmada en el hombro porque no hay que exagerar. ¿Resultados? Bien sabemos que el Covid de marras -habiendo brotado en Surco y restantes barrios pudientes- se multiplicó a raudales en distritos donde abundan edificios RDA con departamentos que cuentan con solo dos baños -en construcciones modernas-, un solo baño para toda una familia -muy común en predios antiguos- o simplemente ninguno, como ocurre en las viviendas precarias de barrios marginales. Me late que el incremento de contagios no fue solo por romper la cuarentena, sino también el hecho haber sido imposible el ritual de limpieza a la entrada misma de la vivienda familiar.
Un baño de visitas a la entrada no es nada nuevo, señores. Ustedes lo vienen haciendo desde que se inició el boom inmobiliario. Presento aquí el modelo del edificio Las Cumbres II, en Barrio Médico y con vista a Urbanización Aurora (1). Lo intermedié en el 2012 :
¿Y qué pasa si se coloca el baño de visitas no al lado de la puerta principal, sino a un extremo de la sala-comedor o entrando al pasillo que da al área privada? Sería la segunda opción, procurando que la distancia fuera lo más corta posible. Un ejemplo lo da actualmente el proyecto La Coruña, de Constructora Atlas (2) que está en etapa de acabados. Helo aquí:
Como ven el diseño incluso prevé que el mobiliario del comedor se ubique hacia la pared, para no obstaculizar el paso. ¡Cualquiera diría que su arquitecta se adelantó a los hechos!
Alguien por ahí me sugerirá que pise tierra, que las bellezas arriba mencionadas están muy bien para Surco y Aurora, pero no para la realidad de otros segmentos. ¿Qué hacemos con los departamentos más pequeños?
Pues fíjense que Urbana Perú ha dado con la solución, que resuelve el problema por partida doble: colocar la cabina de lavado -indudablemente con lavadero incluido- al lado de la puerta principal, lo cual permite no solo lavarse manos, brazos y cara, sino también arrojar al canasto las prendas y aditamentos que hubieran estado en riesgo de contaminación. Abajo tienen el ejemplo del edificio Switch, ubicado en Surquillo. Es un departamento de 81.84 m2:
Convengo que el tamaño de los dormitorios secundarios no es el más óptimo por lo que tanto se ha explicado en anteriores post. Mas si cada uno va a ser ocupado por una sola persona, el asunto es más llevadero. La salita incluso puede acondicionarse con un módulo contra pared a manera de estudio. Aparte, sugiero un lavadero más en la lavandería, que servirá para la higiene de mopas y trapeadores, ya que el espacio lo permite. Y creo que una puerta de melamine blanco -de ser posible con molduras y con una celosía apersianada encima- daría un toque muy coqueto a primera vista y paliaría los efectos de la humedad. No me canso de repetir que la lavandería no es un plus. Y Urbana Perú ha implementado de una forma muy práctica tan necesario servicio, el cual no debe sacrificarse bajo ningún concepto ni tampoco quedar reducido a espacios mínimos. Y exhorto a incluir como valor agregado un tendal abatible.
2. Colocar dos lavatorios en los baños secundarios. De preferencia ovalines. Esto en departamentos pequeños, cuando el baño incorporado no pueda tornarse semiincorporado y solo queda un baño compartido. Algo parecido a la imagen de abajo, si bien convengo que los diseños pueden ser más modernos:
¿Y si se requiriera de aislamiento forzoso? No me negarán que ese doble lavabo soluciona el problema al menos de manera parcial. Espacio alcanza para tal agregado en el plano del proyecto Swicht y espero que el arquitecto de Urbana no tome a mal mi sugerencia. Incluso me atrevo a asegurar que en predios que solo contarán con dos servicios higiénicos se hace indispensable esta adición.
¿Motivo? Porque incluso entre esposos podría necesitarse el aislamiento, ya que es harto inconveniente que dos enfermos compartan el mismo lecho. Claro que habría que reducir las dimensiones del famoso master, así como decir adiós a ese cúmulo de polvo, humedad y estrechez denominado walk in closet. ¡Pero créanme que si ganan en tamaño, iluminación y ventilación, la Jefa de la Familia quedará encantada! Para muestra un botón. Este es un modelo muy español, pero que está calando en nuestro medio por su distribución. He visto planos similares en los proyectos barranquinos. Se trata del edificio Soleo, ubicado en la Madre Patria. Y conste que este es un departamento de solo 107.66 m2:
¡Los arquitectos de Urbana Perú y Adecursos me van a matar!!!
Notas aclaratorias:
(1) La constructora se llamaba OIG Bienes Raíces SAC
(2) El proyecto se ubica en Residencial Higuereta.
viernes, 25 de septiembre de 2020
ENTRE EL MIEDO Y LA ESPECULACIÓN
Es un hecho que la situación no tolera bufonadas. Casi ochocientos mil contagios no es para tomarlo a juego. Pero tampoco ayuda entrar en pánico ante un estornudo. Y si no queremos que la economía familiar y nacional colapse, indudablemente habremos de generar ingresos... y ayudar a generarlos, que del intercambio de bienes y servicios vive el sistema. Sin bajar la guardia ante el riesgo de contagio -ya que deseamos vivir y que vivan las personas que amamos-, creo indispensable que reemplacemos los temores por una saludable y prudente objetividad, la cual nos permitirá apreciar los hechos en su auténtica perspectiva. En esta línea, cabe afirmar que no están los tiempos para desperdicios, pero tampoco para perder las oportunidades cuando se cuenta con recursos suficientes y la necesidad de vivienda apremia.
¿Qué está sucediendo? Que si bien la emergencia ha golpeado los hogares -en especial de quienes ejercían trabajo dependiente- no faltan aquellos que tienen los medios y que necesitan comprar ya una vivienda, pero vacilan y no se deciden, a pesar de no requerir ni siquiera financiamiento bancario. El Miedo es quien toma las decisiones. Y terminan perdiendo el inmueble. Intentan consolarse con el consabido ¡es que ese departamento no era para mí!, pero a las claras se percibe que maldicen su propia indecisión. Pena me dio esa señora que dio largas y largas por la cuarentena, para luego enterarse de que el flat del primer piso que tanto deseaba ya estaba separado. Lo peor de todo es que era el departamento que más se adecuaba a sus necesidades, con mayor razón porque su madre es una adulta mayor y su vivienda era alquilada. Y simplemente lo perdió. Y como ella, no pocos están cometiendo semejante error, más peligroso ahora por causa de la pandemia de marras. A no dudarlo, será un gran alivio residir en casa propia en caso de infectarnos, ya que no existirá posibilidad alguna de que un asustado propietario curse una carta notarial para que nos mudemos ipso facto.
De más está agregar que también abundan oportunistas detestables que quieren sacar provecho de la situación. Y especulan con un desparpajo tal que no dejan de sorprenderme, a pesar de la experiencia de mis sesenta setiembres. Sin ir más lejos, una muchacha, sin rubor alguno, me preguntó si tenía departamentos con precios ajustados Covid-19. ¡Palabras textuales!!! Ganas me dieron de decirle que lo único que había que ajustar era su presupuesto y, por ende, su elección de inmueble y zona. Pero me contuve y con toda amabilidad expliqué las razones por las que no puede aplicarse tal concepto. Tuve otro caso, esta vez en una publicidad hecha en Facebook, en que el interesado prácticamente exigía la rebaja del 25% del monto de la renta porque en esta pandemia todos pierden. Más claro: ¡el interesado pretendía que mi cliente arrendadora perdiera!!! Le respondí lo más alturadamente que pude; mas como entraron otros con la misma nota, terminé borrando los importunos comentarios.
Pero más que el oportunismo, me preocupa que el Miedo invada a las empresas constructoras y sean ellas mismas las que den pie a la Especulación, haciendo ofertas que a la larga traerán más de un dolor de cabeza a sus directivos. Por ahí veo que algunas inmobiliarias -¡y de prestigio!- han optado por rebajar sus precios, ofreciendo el oro y el moro e incluso asumiendo ante el banco buena parte de la cuota inicial, con cargo a que el cliente les pague a la entrega del inmueble. Así lo refiere el mismísimo ASEI en el diario digital Dipromin. No dudo que concesiones de esta naturaleza pueda ser favorable para casos puntuales. ¡Pero implantarlas como políticas de empresa para todos sus proyectos me sabe a rancio! Esto malogra el mercado y puede hacer tambalear al rubro, pues no se debe colocar en un mismo saco a compradores de Monterrico y Carabayllo, por poner un ejemplo. ¡Distancias hay entre clientes VIP y Mivivienda, creánme! Por supuesto que existen casos extremos en que la constructora necesita liquidez inmediata, mas dudo muchísimo que tirar la casa por la ventana sea la mejor manera de resolver el problema, así sea durante una feria inmobiliaria en que la meta es vender como locos. Y si como se cuenta, el porcentaje de operaciones cerradas casi alcanza el mismo que había previo a la pandemia, es que los compradores no están tan en la inopia como se nos quiso hacer creer, pues no hay cliente en quiebra que pueda obtener un crédito ni banco que se lo conceda.
Los proyectos que intermedio para el segmento B de Surco han mantenido sus precios de preventa, medida que me ha parecido sapientísima. Y se están vendiendo con ajustes razonables y en nada desproporcionados. Sin ambages ni rodeos, a cada interesado explico que las constructoras tienen presupuestos y obligaciones laborales que cumplir, que el Covid-19 ha hecho que tales presupuestos se hayan incrementado incluso hasta en un 20%, dependiendo de la envergadura del proyecto (1); y que el banco libera el dinero no para avanzar, sino según avance de obra. En líneas generales la gente lo entiende. Y observo que muchos no se habían percatado de la inversión extra que debe hacer el constructor, por lo que voluntad oportunidad y/o especuladora propiamente dicha no hay, al menos en la mayoría de los casos. Bueno sería que las empresas tomaran en cuenta estas y otras experiencias similares y replantearan sus plus de ventas, no sea que todos nos perjudiquemos por la ansiedad cuarenténica de algunos gerentes comerciales.
Bien dicen por ahí que las crisis sacan lo mejor y lo peor de los seres humanos. Por lo que veo esta pandemia no ha sido la excepción. Estamos siendo testigos de múltiples comportamientos impulsivos arrogantes y faltos de responsabilidad por parte de gente joven y alocada. ¿Y hemos de seguir tal ejemplo los adultos??? Indudablemente, no. Pienso que, a pesar del estrés que pueda provocarnos las actuales circunstancias, el razonamiento lógico se impone, de manera especial en el sector inmobiliario. Por tanto y sin pestañear, hago a los compradores las siguientes preguntas:
En tu decisión de postergar la compra ¿hay Prudencia, o simplemente Miedo? Si cuentas con los recursos necesarios, si tus ingresos no tienen visos de mermarse e incluso debes mudarte en breve, ¿dilatas la compra por precaución o por las ganas que tienes de hacerte el interesante? ¿La pandemia ha afectado realmente tu economía, o solo te ha ayudado a distinguir entre lo indispensable y lo superfluo? ¿En verdad precisas esa rebaja, o es que te has encaprichado con ese departamento, ese mismo que nunca estuvo a tu alcance y que piensas revender a un precio mucho mayor? ¿Te parece apropiado asumir dos deudas a la vez -con el banco y la constructora- todo para presumir de "vivo" ante tus amistades, sabiendo que probablemente no puedas cumplir con la de la constructora?
Y a los empresarios de la construcción les pregunto igual:
¿En cierto que tus ventas se han reducido casi a cero desde que se inició la pandemia o simplemente están demorando más tiempo en cerrarse? ¿Es la crisis sanitaria la única causa de las mínimas ventas, o hay otras razones de peso que insistes en no tomar en cuenta? ¿Tus diseños constructivos responden a las nuevas necesidades de una vivienda familiar, o tal vez carecen de los ahora requisitos indispensables? (2) ¿Has buscado aliados estratégicos para colocar sus inmuebles, o todavía te das el lujo de rechazar la ayuda que te ofrecemos los agentes inmobiliarios? (3) ¿Los prospectos compradores son significativamente menos, o es el banco con el que trabajas el que aburre a tus clientes, logrando que estos se decidan por otro proyecto financiado por una entidad menos burocrática? (4) ¿Los usuarios de Ahorro Casa (5) acaso dejaron de aportar sus cuotas para comprar con Mivivienda, o más bien han sido puntualísimos y en plena cuarentena estricta?
Indudablemente hay que hacer ajustes diversos según la realidad de personas y empresas. Cada caso es diferente, por eso pienso que debería evaluarse por separado en vez de generalizar. Y esto vale tanto para compradores como para empresas de la construcción. Estamos en pandemia, cierto. La situación no es para tomarla a juego, indudablemente. Mas si queremos salir airosos, es preciso proceder con objetividad, sin pánico y sin afanes mezquinos. Hay que atacar al verdadero enemigo, no al que el Miedo y la Especulación nos quieran presentar como tal. De otra manera -y no a la larga, sino a la corta- me temo que el remedio resultará peor que la enfermedad.
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